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PANORAMA AGRICOLA FINANCIERO
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14
OCT 2017
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Panorama Agrícola Semanal

La semana del informe mensual del USDA dejó subas para los precios de la soja, por la estimación de rindes y existencias finales en baja para los Estados Unidos; leves alzas para el maíz, por la influencia alcista de la oleaginosa más que por méritos propios, y ligeras pérdidas para las cotizaciones del trigo, por la mejora en el estado de los suelos de las Grandes Planicies y por el aumento de los volúmenes de los stocks finales estadounidense y global. Hubo pocas variantes en el mercado local.

Panorama Agrícola Semanal

La semana del informe mensual del USDA dejó subas para los precios de la soja, por la estimación de rindes y existencias finales en baja para los Estados Unidos; leves alzas para el maíz, por la influencia alcista de la oleaginosa más que por méritos propios, y ligeras pérdidas para las cotizaciones del trigo, por la mejora en el estado de los suelos de las Grandes Planicies y por el aumento de los volúmenes de los stocks finales estadounidense y global. Hubo pocas variantes en el mercado local.

Indicadores exógenos que impactan sobre los precios

 

Viernes 13

Viernes 6

Diferencia en %

Petróleo

51,48

49,39

+4,23

Dólar/Euro

1,1820

1,1735

+0,72

Real/Dólar

3,1491

3,1586

-0,30

Peso/Dólar*

17,244

17,345

-0,58

* Tipo de cambio Comprador (cotización divisa) del Banco Nación

SOJA

El balance de la semana para los precios de la soja argentina fue mayormente favorable, en línea con las subas externas. La transición de las ofertas de los compradores fue de 4350 a 4450 pesos por tonelada para la zona del Gran Rosario y de 4250 a 4300 pesos para Bahía Blanca. Para Necochea el valor se mantuvo estable, en $ 4200 por tonelada. Para el viernes el FAS teórico de la soja fue calculado por el Ministerio de Agroindustria de la Nación (Minagro) en $ 4468, mientras que para el martes el indicador fue fijado en 4510 pesos por tonelada. En el cierre de la semana, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) relevó el FAS teórico de la soja para la industria aceitera en 4367 pesos por tonelada.

El valor de la soja de la próxima cosecha, con entrega en mayo sobre el Gran Rosario, se mantuvo estable, en 265 dólares por tonelada, un nivel que no convence al grueso de la oferta, que sigue con la idea de sentarse a “dialogar” a partir de los 270 dólares. En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba) el saldo fue ligeramente alcista, dado que los ajustes de las posiciones noviembre y mayo crecieron de 258,50 a 260,30 y de 265 a 268,50 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 11 de octubre y el 5 de noviembre deben salir desde las terminales del Gran Rosario 86.600 toneladas de poroto de soja, 1.355.608 toneladas de harina y 194.820 toneladas de aceite; desde Bahía Blanca, 46.000 toneladas de poroto y 29.900 toneladas de harina; desde Necochea, 85.750 toneladas de poroto, 18.000 toneladas de harina y 10.335 toneladas de aceite, y desde otros puertos, 30.000 toneladas de poroto y 10.000 toneladas de aceite.

En su reporte mensual, el jueves el USDA mantuvo en 57,80 millones de toneladas el volumen estimado para la cosecha de soja argentina 2016/2017 y en 57 millones la producción 2017/2018.

 

Por segunda semana consecutiva, los precios de la soja cerraron con saldo positivo en la Bolsa de Chicago, donde las posiciones noviembre y enero sumaron un 2,88 y un 2,77%, al pasar de 357,24 a 367,53 y de 361,19 a 371,21 dólares por tonelada.

Hasta el inicio de la rueda del jueves el balance era negativo para las cotizaciones de la oleaginosa, por el avance de la cosecha estadounidense y, sobre todo, por la posibilidad de que el USDA volviera a sorprender al mercado con un mayor volumen para la producción estadounidense, como lo había hecho en los tres reportes mensuales precedentes. Pero eso no ocurrió, al contrario, el organismo redujo su estimación sobre el rinde promedio que, si bien no modificó el volumen de la cosecha por el incremento de la superficie que llegará a la cosecha, sí fue un guiño para los operadores que desconfiaban de la productividad que venía sosteniendo el USDA. Y, además, el reporte oficial introdujo una revisión de la cosecha y del uso total en la campaña 2016/2017, que impactaron de forma plena sobre la cifra de las existencias finales de la nueva temporada agrícola, como se verá a continuación en las cifras del trabajo oficial.

Cronológicamente, el martes, en su informe sobre cultivos, el USDA relevó la cosecha de soja sobre el 36% del área apta, contra el 22% de la semana pasada; el 41% del año anterior para la misma fecha, y el 43% promedio de las cuatro campañas precedentes. En promedio, el mercado esperaba un avance sobre el 38% de la superficie apta. Además, ponderó el 61% de la soja en estado bueno/excelente, por encima del 60% de la semana pasada, pero por debajo del 74% vigente un año atrás. Este dato quedó por encima del 60% previsto por el mercado. En Iowa y en Illinois ponderó en estado bueno/excelente el 62 y el 63% de los cultivos, contra el 61 y el 59% de la semana precedente y frente al 81 y al 82% vigente un año atrás, respectivamente. Sobre estos Estados, la cosecha progresó sobre el 26 y sobre el 52% de las respectivas áreas aptas, frente al 43 y al 39% de igual momento de 2016. Está perdiendo hojas el 89% de las plantas. De cara al próximo reporte semanal, el viernes los operadores estimaron el progreso de la cosecha sobre el 46/48 por ciento de la superficie apta.

El jueves, en su esperado informe mensual de oferta y demanda de granos en el nivel mundial, el USDA revisó a la baja el volumen de la cosecha 2016/2017 de soja estadounidense, de 117,21 a 116,92 millones de toneladas, y elevó de 54,78 a 55,52 millones el uso total. Con esos ajustes, el volumen de las existencias finales del ciclo pasado cayó de 9,40 a 8,20 millones y alivianaron la carga para la nueva campaña. En ese sentido, el organismo mantuvo su proyección para la cosecha 2017/2018 en 120,58 millones de toneladas, cuando el mercado calculaba un incremento hasta los 121,03 millones. Para que esa estabilidad se alcanzara, el USDA redujo el nivel del rinde promedio nacional, de 33,56 a 33,29 quintales por hectárea (el mercado estimó 33,63 quintales), y elevó de 35,91 a 36,22 millones de hectáreas la superficie que llegará a la cosecha (los operadores calcularon 36,24 millones). El resto de las variables comerciales fueron presentadas sin cambios, con un saldo exportable fijo en 61,24 millones. Por esto, cobran especial dimensión los recortes hechos por el organismo sobre las cifras del ciclo anterior. Gracias a ellos, las existencias finales de la nueva campaña cayeron de 12,93 a 11,72 millones de toneladas y quedaron por debajo de los 12,17 millones previstos en promedio por el mercado. Vale tener presente, no obstante, que dicho volumen aún sigue siendo muy superior a los 8,20 millones 2016/2017 y a los 5,35 millones 2015/2016.

El viernes, fue positivo para la soja el reporte semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos. En efecto, el viernes el USDA relevó ventas de poroto de soja por 1.747.300 toneladas, por encima de las 1.016.200 toneladas del informe anterior y del rango previsto por el mercado, de 900.000 a 1.100.000 toneladas. Menos positivo fue el espacio dedicado a la harina de soja, dado que las operaciones fueron calculadas en 106.000 toneladas, por debajo de las 328.500 toneladas de la semana pasada y cerca del mínimo esperado por los operadores, en un rango que fue de 100.000 a 300.000 toneladas.

Un dato que complementó la tónica positiva de los precios de la soja lo aportó la Administración General de Aduanas de China, que el viernes relevó las importaciones de soja de septiembre en 8,10 millones de toneladas, volumen con el que completó compras por 93,50 millones de toneladas en el ciclo 2016/2017. Ese dato no sólo resultó un 12,38% mayor que el de la campaña 2015/2016, de 83,20 millones, sino que superó los 92, 50 millones previstos un día antes por el USDA.

MAIZ

Sin una tendencia definida cerró la semana el maíz argentino, que, en el caso de la mercadería disponible, evidenció una mejora de 2400 a 2450 pesos por tonelada para Bahía Blanca; una baja de 2400 a 2350 pesos para el Gran Rosario, y estabilidad en $ 2350 para Necochea. Para el viernes el FAS teórico del maíz fue calculado por el Minagro en $ 2356 por tonelada, mientras que para el martes el indicador fue fijado en 2362 pesos por tonelada. Las principales propuestas de los consumos relevadas por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) por maíz seco se ubicaron entre 2200 y 2400 pesos por tonelada.

La oferta de la exportación por el maíz de la nueva cosecha, con entrega entre marzo y abril sobre el Gran Rosario, se mantuvo estable, en 145 dólares por tonelada. En el Matba, en tanto, la tónica fue alcista, dado que los ajustes de las posiciones diciembre y abril crecieron de 143 a 147 y de 148,70 a 150 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 11 de octubre y el 5 de noviembre deben salir desde las terminales del Gran Rosario 764.900 toneladas de maíz; desde Bahía Blanca, 115.000 toneladas; desde Necochea, 18.800 toneladas, y desde otros puertos, 30.000 toneladas.

Acerca de los cultivos, el jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) relevó el avance de la siembra de maíz para grano comercial sobre el 21,7% de los 5,4 millones de hectáreas previstos. “Desde nuestro último informe, la siembra de cuadros de maíz con destino grano comercial continúa en el centro y en el sur del área agrícola nacional. Ya transitando las últimas semanas de ventana de siembra temprana en el centro del país, se mantienen las demoras en la incorporación de lotes”, indicó la entidad. Añadió que los cuadros incorporados en septiembre ya se encuentran diferenciando hojas bajo buenas condiciones sanitarias en las provincias de Córdoba, Entre Ríos y de Santa Fe. Sobre la zona del centro-norte de Santa Fe, culminó la siembra de cuadros tempranos. “En las zonas Núcleo Norte y Sur, la siembra avanzó a buen ritmo durante la última semana. Los mayores avances se dieron en los relieves de loma y medialoma, siendo más restringido en los bajos, donde se continúan relevando excesos hídricos. Por otro lado, en las zonas oeste de Buenos Aires-norte de La Pampa, Cuenca del Salado y en el centro de Buenos Aires las demoras en las siembras generarían un traspaso de planteos de tempranos a tardíos”.

En su trabajo mensual, el jueves el USDA mantuvo en 41 millones de toneladas su estimación sobre el volumen de la cosecha 2016/2017 de maíz argentino, pero redujo de 27,50 a 25,50 millones el saldo exportable. En cuanto al ciclo 2017/2018, el organismo sostuvo en 42 millones la producción y elevó de 28,50 a 29 millones de toneladas las ventas externas.

 

Levemente alcista fue el balance semanal para los precios del maíz en la Bolsa de Chicago, donde los contratos diciembre y marzo sumaron un 0,78 y un 0,90%, tras pasar de 137,79 a 138,87 y de 143 a 144,28 dólares por tonelada. Al igual que la soja, las cotizaciones estuvieron con saldo negativo hasta el jueves, día en el que el USDA publicó su informe mensual. No obstante, vale aclarar que las mejoras de las dos últimas ruedas estuvieron más influenciadas por la tónica alcista de la soja que por razones propias. Tan es así que esas subas estuvieron limitadas tanto por el avance de la cosecha estadounidense como por el incremento del rinde promedio y por un volumen de existencias que continúa siendo muy abundante.

Acerca de los cultivos, el martes el USDA relevó el avance de la cosecha de maíz sobre el 22% del área apta, contra el 17% de la semana pasada; el 33% de igual fecha de 2016, y el 37% promedio de las últimas cuatro campañas. En promedio, el mercado esperaba un progreso sobre el 27% de la superficie. En cuanto a la condición de los cultivos, ponderó el 64% en estado bueno/excelente, por encima del 63% de la semana pasada, pero por debajo del 73% vigente un año atrás. El mercado calculaba un 62% de maíz en estado óptimo. En Iowa y en Illinois, el organismo ponderó en estado bueno/excelente el 60 y el 64% de los cultivos, contra el 60 y el 58% de la semana pasada y frente al 81 y al 83% vigente un año atrás, respectivamente. Sobre estos Estados, la cosecha progresó sobre el 8 y sobre el 38% de las superficies aptas, frente al 19 y al 62% de igual momento de 2016. Agregó que está maduro el 82% del maíz. De cara al nuevo informe del lunes, los operadores estimaron el viernes el progreso de la cosecha sobre el 32/35 por ciento de la superficie apta.

En cuanto al informe mensual de oferta y demanda de granos, el USDA estimó la cosecha estadounidense de maíz en 362,73 millones de toneladas, por encima de los 360,30 millones del mes pasado y de los 360,80 millones previstos por el mercado. Ese crecimiento productivo se sustentó en el aumento del rinde promedio, que pasó de 106,64 a 107,83 quintales por hectárea, contra los 106,76 quintales calculados por los privados. El aumento del rinde compensó la reducción del área sembrada, que pasó de 36,79 a 36,58 millones de hectáreas, y el achique de la superficie que será cosechada, de 33,79 a 33,63 millones. En el resto de las variables comerciales, el organismo redujo de 59,70 a 58,30 millones las existencias iniciales; elevó de 139,07 a 139,71 millones el uso forrajero y de 314,98 a 315,86 millones el uso total, en tanto que mantuvo en 46,99 millones el saldo exportable. Con todos estos ajustes, las existencias finales fueron calculadas por el organismo en 59,44 millones de toneladas, levemente por encima de los 59,30 millones de septiembre y frente a los 58,14 millones esperados por el mercado.

El viernes apuntaló las ganancias de los precios del maíz el reporte semanal sobre las exportaciones estadounidenses, dado que el USDA relevó negocios por 1.593.100 toneladas, por encima de las 814.100 toneladas del trabajo precedente y del rango previsto por el mercado, de 800.000 a 1.100.000 toneladas.

TRIGO

Con las ofertas por el disponible atadas a las necesidades puntuales de los exportadores y con las propuestas por el grano nuevo ajustadas a la debilidad de los precios internacionales, que no se la puede desatender si se quiere ser competitivo, transcurrió la semana del trigo argentino. La transición de los precios en el mercado físico fue de 2920 a 2900 pesos por tonelada para el Gran Rosario; de 2950 a 2900 pesos para Bahía Blanca, y de 2850 a 2900 pesos para Necochea. Para el viernes el FAS teórico del trigo fue calculado por el Minagro en $ 2956 por tonelada, mientras que para el martes el indicador fue fijado en 2944 pesos por tonelada. El rango de propuestas de los molinos, relevado a diario por la BCBA, pasó de 2600/3190 a 2720/3250 pesos por tonelada, según calidad, procedencia y forma de pago.

Las propuestas por el trigo nuevo, con entrega en enero, se mantuvieron en US$ 170 por tonelada para el Gran Rosario y para Bahía Blanca, pero bajaron de 170 a 168 dólares para Necochea. La tónica fue negativa en el Matba, donde los ajustes de las posiciones enero y marzo retrocedieron de 167,50 a 162 y de 174 a 170,50 dólares por tonelada.

En su informe sobre carga de buques programada, la BCR indicó que entre el 11 de octubre y el 5 de noviembre deben salir desde las terminales del Gran Rosario 129.700 toneladas de trigo; desde Bahía Blanca, 153.250 toneladas; desde Necochea, 17.200 toneladas, y desde otros puertos, 10.000 toneladas.

Respecto de los cultivos, el jueves la BCBA indicó que el 60% de los 5,45 millones de hectáreas cubiertos con trigo está en estado bueno/excelente, principalmente en el centro del área agrícola nacional. “Las buenas condiciones climáticas que se registraron sobre las regiones más afectadas por los excesos hídricos permitieron mejorar la condición de humedad en lotes sembrados con el cereal que comenzaron a transitar los primeros estadios reproductivos del ciclo fenológico”, dijo la entidad. Agregó que el cereal implantado en las regiones NOA y NEA registró una mejora en su estado, debido a las precipitaciones, que, si bien fueron de baja intensidad, permitieron mejorar en parte el estado hídrico del perfil. “El estado fenológico oscila entre llenado de grano y madurez fisiológica, donde algunos lotes tempranos comenzaron a ser recolectados con rendimientos que promediaron entre 8 y 14 quintales por hectárea”, detalló. En cuanto al centro y al oeste de Buenos Aires, el trigo comienza lentamente a recuperarse de las inundaciones que afectaron la región durante el invierno, con una presión sanitaria normal y con un estado de humedad que varía entre bueno y exceso. “En los núcleos trigueros del sur de Buenos Aires y de La Pampa el cereal presenta un buen estado. La condición hídrica es favorable, pero aún se relevan excesos hídricos sobre el sudeste de la región”.

En su trabajo mensual, el USDA mantuvo su previsión sobre la cosecha 2017/2018 de trigo argentino en 17,50 millones de toneladas y el saldo exportable, en 11,50 millones. Esta proyección contrastó con los 16 millones de toneladas estimados en la semana por la BCR.

 

Fue negativo el balance de la semana para los precios del trigo de los Estados Unidos. Las mayores pérdidas se dieron en la Bolsa de Chicago, donde las posiciones diciembre y marzo perdieron un 0,90 y un 1,02%, al pasar de 162,96 a 161,49 y de 170,03 a 168,29 dólares por tonelada. Muy leves fueron las quitas de los mismos contratos en Kansas, del 0,11 y del 0,05%, tras variar de 160,48 a 160,30 y de 167,09 a 167 dólares por tonelada. La fuerte competencia global en el mercado de trigo y la mejora en la condición de los suelos de las Grandes Planicies trigueras, donde avanza la siembra de las variedades de invierno, fueron los fundamentos bajistas. A ellos se sumó el informe mensual del USDA, en el que el organismo elevó las existencias finales estadounidenses.

En cuanto a los cultivos, el martes el USDA informó que la siembra de los trigos de invierno progresó sobre el 48% del área prevista, contra el 36% de la semana pasada; el 57% de igual momento de 2016, y el 58% promedio de las últimas cuatro campañas. El mercado esperaba un avance de la implantación sobre el 49% de la superficie estimada. Emergió el 25% de las plantas. En vista del informe del lunes, los operadores estimaron el progreso de la siembra sobre el 60/63 por ciento del área.

El jueves, en su informe mensual, el USDA elevó levemente, de 47,33 a 47,37 millones de toneladas, el volumen de la cosecha de trigo de los Estados Unidos, a partir de la mejora del rinde promedio, de 30,67 a 31,14 quintales. Esa suba de la productividad fue amortiguada por la reducción del área que llegó a la cosecha, de 15,42 a 15,22 millones de hectáreas. Del resto de las variables, el organismo redujo las existencias iniciales, de 32,23 a 32,13 millones; mantuvo las importaciones en 4,08 millones; achicó de 4,08 a 3,27 millones el uso forrajero y de 31,73 a 30,92 millones el uso total, y sostuvo el saldo exportable en 26,54 millones. Con estos ajustes, las existencias finales fueron calculadas en 26,13 millones de toneladas, por encima de los 25,38 millones del mes anterior y de los 25,75 millones previstos por el mercado.

En su trabajo, el USDA elevó de 81 a 82 millones de toneladas su previsión sobre la cosecha de Rusia, pero sus exportaciones las mantuvo estables, en 32,50 millones.

Más allá de la importante participación de las existencias finales de China, de 127,25 millones de toneladas, un dato preocupante es otra vez el incremento del stock final global de trigo. En efecto, fue calculado por el USDA en 268,13 millones de toneladas, por encima de los 263,14 millones del mes anterior; de los 262,80 millones previstos por el mercado, y de los 256,58 millones del ciclo 2016/2017.

En el cierre del segmento, resultó negativo el informe semanal sobre las exportaciones de los Estados Unidos, dado que el viernes el USDA relevó ventas por 175.000 toneladas, por debajo de las 492.300 toneladas del reporte anterior y del rango previsto por el mercado, de 300.000 a 500.000 toneladas.

Granar Research



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