Durante los últimos tres ejercicios, la compañía presentó un fuerte deterioro en la rentabilidad, tras condiciones climáticas y fitosanitarias adversas. Esto derivó en un EBITDA promedio de 12 millones de dólares en 2022-24, por debajo del promedio de 30 millones de dólares registrado previo al 2022.
“Para el ejercicio con cierre en junio 2025 esperamos una generación de EBITDA nula debido a la débil campaña registrada en el NEA”, analizó Moody´s.
La consultora estimaba para 2023-2026 niveles de EBITDA en torno a 40 millones de dólares anuales, que incorporaba la extensión en el área sembrada tanto en campos propios como arrendados.
Además, dentro del total se incorporaban los 16 millones de dólares anules por la producción de la planta de maní, que por ahora está frenada. “La finalización y puesta en marcha de esta planta, prevista para fines del primer semestre del 2026, tuvo una demora superior a 12 meses respecto al escenario base original, por lo que el EBITDA incremental todavía no se ve reflejado en los resultados de la compañía”, argumentó Moody´s.
El nivel de endeudamiento subió considerablemente en los últimos ejercicios, producto del plan de expansión de campos, la construcción de la planta de procesamiento de maní y las tres malas campañas que afectaron la generación de EBITDA. “Este nivel de endeudamiento sube a junio 2025 a niveles de USD 194 millones según información de gestión de la empresa, desde USD 65 millones en junio de 2022”, dijeron desde la consultora.
“Para los próximos 12-18 meses no esperamos una disminución significativa de la deuda en términos absolutos, como consecuencia de la estructuración de la deuda de largo plazo. Asimismo, no esperamos que MSU tenga nuevas necesidades de financiación en el corto plazo. Observamos que, hacia adelante, la empresa enfrentará un mayor costo financiero para la refinanciación de la deuda, lo cual puede continuar presionando la cobertura de intereses”, anunciaron desde la calificadora.
MSU es una empresa familiar que se dedica a la producción agrícola en Argentina y a la prestación de servicios de gerenciamiento en Argentina, Uruguay, Paraguay y Brasil. La sociedad es considerada parte del grupo de grandes empresas agropecuarias de Sudamérica y se ubica en el “top five” entre las principales firmas de siembra local.
Fundada en 1860 y ahora bajo el mando de la familia Santos Uribelarrea (de ahí las siglas que le dan nombre), es una de las principales empresas productoras de granos de Argentina, llegando a sembrar 165.000 hectáreas en campos propios y arrendados en Argentina. Operan en total 210.000 hectáreas en Argentina, Brasil y Paraguay.
Bichos de Campo – Diego Mañas