El dinamismo de esta operatoria se refleja en que, ya en octubre de 2025, se superaron los niveles de todo 2024, cuando las emisiones habían alcanzado US$1076 millones y $108.924 millones.
La expansión del instrumento se explica, en buena medida, por las medidas de simplificación y desregulación introducidas por el decreto 70/2023, que modificó la Ley N°9643 y modernizó el marco operativo del sistema de warrants. Posteriormente, el decreto Reglamentario N°640/2024 permitió incorporar nuevos productos y otorgar mayor flexibilidad al uso de esta herramienta.
Entre los principales avances normativos, la Secretaría destacó que “se autorizó expresamente el uso del warrant y del certificado de depósito en formato electrónico”, a través de la plataforma oficial o de sistemas privados, lo que agilizó los trámites y redujo costos operativos.
Actualmente, los warrants emitidos se encuentran distribuidos en 18 provincias y abarcan una amplia diversidad de productos: cereales, oleaginosas (en granos, aceites y harinas), azúcar, fertilizantes, tabaco, ganado en pie, jugo de limón, leche en polvo y cáscara deshidratada, entre otros.
Para difundir los beneficios y alcances de esta herramienta, la Secretaría de Agricultura llevó a cabo recientemente un webinar en el que participaron más de 150 empresas y entidades de todo el país interesadas en conocer su funcionamiento y posibilidades de aplicación.
Con cifras que marcan un récord histórico y un marco normativo modernizado, los warrants se consolidan como una alternativa clave para dinamizar el financiamiento del agro argentino.
La Nación