Los exportadores de carne locales no pierden la fe. De concretarse, se trataría de un negocio importante ya que representa casi el 10% de las ventas al extranjero que se lograrían este año. La clave es que el negocio de vender a Estados Unidos no tendría aranceles, lo que ya rige para el cupo de 20.000 toneladas, aunque con Trump de por medio todo puede cambiar o no suceder.
Para las empresas argentinas, que se concrete la ampliación del cupo es necesario además porque eso les permitiría integrar la res vacuna de mejor modo, combinando cortes con otros destinos como China, la Unión Europa y el mercado interno.
Sobre todo, serviría para reducir pérdidas. Diferentes fuentes que se dedican a ese negocio informaron que, según el precio de venta al que se acceda y en función de los altores precios que tiene la hacienda local, por cada tonelada que se vende a China o a Europa actualmente las pérdidas rondan los 300 a 500 dólares por tonelada. Cabe destacar que en el caso de la carne de novillo además se sigue pagando 5% de retenciones.
Para los Estados Unidos, el favor que Trump le haría a Milei si finalmente amplía ese cupo se trataría de algo muy menor, ya que el año próximo Estados Unidos prevé importar 2,5 millones de toneladas de carne, de acuerdo con la última estimación del Departamento de Agricultura de ese país (USDA). Esto significa un incremento de 66% con respecto a las compras realizadas en 2021.
Este aumento de las importaciones tiene que ver con la caída de su stock vacuno y su producción de carne. El stock bovino en el país del norte es de solo 86,6 millones de cabezas. Cayó 10% en los últimos 5 años.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti