“La comparación no solo resulta desacertada, sino que banaliza una problemática seria que afecta de manera directa a miles de productores, trabajadores rurales y familias que dependen de la actividad vitivinícola. La vitivinicultura no es un espectáculo deportivo, es producción, es desarrollo económico genuino, es fuente de trabajo y es identidad cultural de nuestra querida Argentina”, expresaron en el documento.
Según argumentaron, AVM defiende “a los productores primarios” y aseguraron que su postura no responde a “intereses sectoriales concentrados ni a la resistencia al cambio, como se pretende insinuar”.
La entidad aseguró también que “el 95% de la industria está de acuerdo” en que se mantenga lo que consideran “herramientas esenciales para “el eslabón más débil de la cadena”.
“El Comprobante de Ingreso de Uva (CIU) es un trámite necesario e indispensable: es el documento que acredita la propiedad de la uva, su procedencia, variedad, añada y condición, y es la única constancia oficial (bilateral) que respalda al viñatero frente a la entrega de su producción o a la elaboración por cuenta de terceros”, manifestaron.
Y continuaron: “Pretender la voluntariedad en su emisión deja al productor desprotegido, debilitando la trazabilidad desde el viñedo y favoreciendo la falta de transparencia en las relaciones comerciales, perjudicando en definitiva a toda la vitivinicultura”.
También aseguraron que la medida judicial fue la última instancia a la recurrieron, luego de instancias de diálogo que fueron agotadas, para “proteger el fundamental derecho de propiedad de los productores primarios y el bien común de toda nuestra vitivinicultura”.
La respuesta de la COVIAR
En tanto, desde la COVIAR también respondieron a las acusaciones de Sturzenegger y cuestionaron las comparaciones.
“Lamentamos que, en el marco institucional de diálogo que mantuvimos en la última reunión en el INV, no haya podido entender y comprender lo que todo el sector, más ministros de Producción y gobernadores de las provincias vitivinícolas le explicamos”, resaltó Mario González, presidente de la organización.
Según comentó, en dicho encuentro se mencionó que son “bienvenidas todas las desburocratizaciones, que son muy necesarias”.
Y sumó: “Pero los dos puntos que funcionan bien y nos garantizan trazabilidad, genuinidad y reputación del vino argentino en el mundo deben mantenerse y que todos -pero todos- los que vivimos de esta noble actividad le solicitamos que no era apropiado modificarlo”.
“Seguiremos trabajando en conjunto con los gobiernos de las provincias vitivinícolas y con todos los organismos nacionales que quieran sumar para el bienestar de la vitivinicultura argentina. Igualmente nos parece de mucha irresponsabilidad e ignorancia opinar de esta manera y con estas comparaciones. En ese sentido por una cuestión de educación no vamos a contestar en estos mismos términos”, cerró.
Infocampo – Sol Devia