En cuanto al daño y causalidad, indicaron que, aun contemplando la información previa a la apertura, en la que se consideró a la leche cruda como producto similar a la leche en polvo, en el marco de la investigación “no hubo elementos que permitan considerar que la producción de leche cruda se encuentra dañada por la leche en polvo exportada por la Argentina”.
Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 2024 la Argentina exportó a ese país unas 178.268 toneladas de productos lácteos por un valor de US$712,4 millones. En lo que va de 2025 hasta octubre, las ventas sumaron 143.491 toneladas por US$595 millones.
En el escrito, además, señalaron que las importaciones argentinas representaron una “proporción marginal del consumo aparente de leche en Brasil, aunque se haya registrado un incremento en los volúmenes importados”.
“El aumento de las importaciones de otras procedencias fue incluso superior al de la Argentina, lo que refuerza la idea de que no se puede atribuir a la Argentina un impacto determinante sobre la industria brasileña", enfatizaron. Afirmaron que la "industria nacional en Brasil ha aumentado sus precios reales en los últimos años, lo que demuestra que no ha habido una contención de precios atribuible a las importaciones investigadas".
Por otro lado, en el Gobierno detallaron que “los costos tuvieron un incremento muy por encima tanto de los precios” como de la variación del indicador elegido por la administración de Lula da Silva “para deflactar las variables en reales”.
De esto surge que la “caída en la rentabilidad de la industria se explicaría, principalmente, por el aumento del costo de la industria nacional en términos reales y no por el incremento de las importaciones".
En el informe aportaron diferentes elementos que determinan a la investigación que “el daño de la industria brasilera de leche cruda responde a causas diferentes a las importaciones de leche en polvo: factores internos o estructurales como las condiciones climáticas adversas, la volatilidad de los costos de producción y la reducción de la oferta local".
“A esto se agrega que la leche en polvo es un commodity en el mercado global que limita la capacidad de cualquier país para manipular sus precios de exportación. La evolución de los precios en Brasil ha seguido la misma tendencia que los precios internacionales, sin evidencia de que las importaciones argentinas hayan causado una reducción artificial de los valores internos", sostuvieron.
Detallaron que el valor internacional alcanzó en 2023 niveles inferiores a los del inicio del período analizado (-14%), mientras que el precio de importación de Brasil se mantuvo 21% por encima. Finalmente, “el precio internacional con posterioridad al período investigado se mantuvo 4% por debajo del correspondiente al inicio del período analizado, mientras que el precio de importación de la Argentina es 16% superior”.
En tanto, un nuevo informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) destacó que el sector lácteo brasileño atraviesa un escenario de fuerte presión a la baja en los precios debido a un exceso de oferta, marcando un fin de año complejo para la rentabilidad del campo de ese país. En rigor, el precio de la leche al productor en Brasil ha sufrido un ajuste severo y en noviembre de 2025, el valor promedio se situó en R$2,1122 por litro, lo que representa una caída del 8,31% respecto a octubre: “En la comparación interanual, la baja es del 23,3% en términos reales. En lo que va de 2025, los precios acumulan una disminución real del 21,2%".
En la entidad dijeron que el principal factor detrás de la "deflación de precios es el aumento de la oferta”: se proyecta que 2025 cerrará con un récord histórico de recolección industrial: 27.140 millones de litros, un 7% más que el año anterior. Con este panorama, el productor brasileño se encuentra atrapado entre precios de venta a la baja y costos al alza. En diciembre, el Índice de Costo de Producción de Leche (ICP) volvió a subir por el encarecimiento de los concentrados, energía, combustible y pesticidas.
La Nación – Mariana Reinke