
La baja más significativa fue la del maíz, que disminuyó su volumen en un 18%, de 1.690.985 toneladas a 1.378.680. En el caso del arroz, las cantidades vendidas prácticamente se mantuvieron, y expresaron una baja de sólo el 1%.
Asimismo, desde la bolsa entrerriana remarcaron que el impacto de la eliminación temporal de retenciones -medida que el gobierno dispuso en septiembre y duró sólo 48 horas- “fue contundente” y se expresa en los volúmenes operados. El total de ese mes a nivel provincial superó en un 134% al mismo registro del año anterior.

El salto más “atípico” se percibió en el caso de la soja que, como respuesta directa a la decisión gubernamental, registró 237.119 toneladas y prácticamente duplicó el volumen de agosto. La misma tendencia se observó a nivel nacional, ya que el octavo mes del año había sido de escasez de divisas y liquidaciones en todo el agro
No obstante, más allá del análisis de los volúmenes operados, es también ilustrativo el comportamiento que tuvieron los precios, que no siguieron ese incremento y, por el contrario, registraron pérdidas en la mayoría de los casos.
“Al comparar estos datos con la inflación anual (31,2%), vemos que sólo la soja mostró una tendencia alcista por encima de la evolución de la inflación argentina, mientras que el maíz terminó a la par y el trigo quedó por debajo”, expresa, en su informe, la Bolsa de Cereales.
Las cotizaciones, que mostraron tendencias alcistas mes a mes, cerraron el 2025 con un aumento anual del 31,4% en maíz, del 23,7% en trigo y del 66,4% en soja.
Del mismo modo, si se lo compara con la evolución del tipo de cambio mayorista -que mostró un aumento del 40,8% anual-, queda claro que tanto el maíz como el trigo sufrieron un deterioro de su valor en dólares, porque rindieron por debajo de lo que se devaluó el peso.
“La soja se consolidó como el único refugio efectivo de valor, superando cómodamente tanto a la inflación como al salto del tipo de cambio”, concluye el análisis de la entidad entrerriana.
Bichos de Campo