Pese a este escenario, el Gobierno volvió a postergar la aplicación plena de la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos, de acuerdo con los decretos 840/25 y 929/25. El esquema de diferimientos, que comenzó en mayo de 2024, ya supera el año de vigencia y se extendería, al menos, hasta enero de 2026. En paralelo, los lubricantes también acompañaron la tendencia alcista, con un incremento del 3,5% en diciembre.

Otros rubros clave también mostraron aumentos, en especial los vinculados a la mano de obra. El ítem Personal (Conducción) subió 2,47% con la entrada en vigencia de un nuevo tramo del convenio colectivo 40/89, lo que impactó además en Reparaciones (+1,76%) y Gastos Generales (+2,13%). En contraste, los incrementos fueron más moderados en Seguros, Material Rodante y Peajes, mientras que el Costo Financiero volvió a descender con fuerza por la baja de las tasas de interés.
El informe, elaborado por el Departamento de Estudios Económicos y Costos de FADEEAC y auditado por la UBA, refleja un cierre de año complejo para el transporte de cargas. Tras una reactivación parcial en 2025 luego de la recesión del año previo, el sector enfrenta un escenario de costos en aceleración, una actividad económica aún débil y un deterioro creciente de la infraestructura vial, factores que continúan poniendo presión sobre la rentabilidad de las empresas.
Infobae – Revista Chacra