“Los mercados australianos de trigo suelen estar condicionados por lo que ocurre en el extranjero, debido a nuestro fuerte enfoque en las exportaciones. Desafortunadamente, la situación fronteras afuera no es muy favorable, con las cotizaciones globales bajo presión en medio de una fuerte oferta”, se queja un especialista que opera en el sudeste de la nación de Oceanía. No es un escenario muy alejado de la realidad de nuestro país.
Una cosa es concreta: puntualmente China está comprando trigo esta campaña, y la Argentina y Australia parecen haber sido elegidas como las principales fuentes de suministro, sobre todo en función de los precios a los que se ven obligadas a vender. Los dos han tenido producciones sobresalientes, están terminando con la trilla y necesitan exportar altos volúmenes. El trigo australiano es actualmente más barato que la cebada, que tiene una gran demanda en China para la alimentación animal, y el trigo argentino está todavía más abajo.
Los precios de la cebada están subiendo en Australia, a pesar de que la cosecha récord ha estado llegando a los silos. Tras una persistente liquidación durante la temporada, los valores se han recuperado y se han mantenido al alza desde entonces. La escasez de oferta en el mercado mundial, la demanda china y la falta de ventas por parte de los productores están impulsando las cotizaciones de la forrajera.
Coherente con una forma de hacer negocios, los operadores señalaron que China no tiene prisa por comprar trigo, ya que busca no presionar los valores. Los datos de envíos de Argentina y Australia muestran que solo un buque cargó trigo en nuestro país para su entrega a China en los primeros días de enero. Esto podría indicar una desaceleración de las exportaciones este mes, aunque varios buques en cada país tienen previsto transportar trigo, con destino aún indeterminado.
China parece necesitar granos forrajeros, en parte porque su cosecha récord de maíz viene con problemas, y obliga a mezclar el grano defectuoso con grano limpio antes de ser utilizado como alimento para animales, según un comenta un trader australiano. Estima que su país y la Argentina envíen entre 1 y 2 millones de toneladas de trigo a China sumados diciembre y enero, y hasta 5 o 6 millones de toneladas para mediados de año.
Para nuestro país todo comenzó con un cargamento de trigo que pareció excepcional, luego de que el gobierno recortara los DEX y tras algunas cancelaciones de trigo estadounidense. El cereal argentino es uno de los más baratos del mundo gracias a una temporada de cultivo casi perfecta que ha producido una cosecha excepcional, aunque con problemas de calidad, que ubican a un volumen muy importante como forrajero. Los granos muestran un menor contenido proteico, dice la Bolsa de Comercio de Rosario, lo que afecta negativamente el precio que pagan los compradores internacionales.
Bloomberg cree que esta movida de China refuerza además la tendencia a comprar granos en Sudamérica, en medio de una prolongada disputa comercial con Estados Unidos. Lamentablemente, los envíos de diciembre no fueron lo suficientemente grandes como para impulsar los precios mundiales del trigo, pero los analistas afirman que la sólida demanda de China en los próximos meses podría ayudar a limitar el exceso de oferta mundial y apuntalar las cotizaciones.
La Argentina fue protagonista de otro hecho que no pasó desapercibido para los analistas. La OAIC de Argelia compró entre 600 y 720 toneladas de trigo a un precio de 253 a 254 dólares por tonelada, en una licitación internacional. Los operadores indicaron que se espera que Argentina haya sido el principal proveedor. Evidentemente, el módico valor del trigo de nuestro país está abriéndole muchas puertas fronteras afuera.
Entre nosotros, la Bolsa de Comercio de Rosario destaca que la comercialización de trigo toma impulso en el mercado local. Hacia adelante, el line-up o programación de embarques, se ubica en torno a 1,9 millones de toneladas, siendo un récord desde al menos 2021 para esta altura del año, y muy por encima del promedio. Los arribos de trigo están liderando la llegada de mercadería al Gran Rosario y dado el programa hacia adelante, se espera que se mantendrán firmes.
El mercado de trigo argentino se encuentra en pleno auge comercial, con un volumen pactado a nivel doméstico que está tomando un gran dinamismo. Hasta el 7 de enero último, se llevaban pactadas 12,2 millones de toneladas de trigo 2025/26, creciendo a un ritmo promedio semanal en torno a las 750.000 toneladas si se mira las últimas 8 semanas. En valores absolutos, el total comerciado se encuentra solo por detrás de las temporadas 2019/20 (14,79 millones de toneladas) y 2021/22 (13,6 millones de toneladas).
Infobae – Revista Chacra – Claudio Gianni