En este sentido, desde Barbechando destacó que tanto la Comisión Europea como el Consejo han señalado que subsiste la posibilidad de una aplicación provisoria del acuerdo en su pilar comercial, “al menos con aquellos Estados del Mercosur que hayan completado sus procesos de ratificación interna”.
“Este mecanismo permitiría comenzar a aplicar los compromisos comerciales sin esperar la finalización del trámite completo en la UE, aunque su viabilidad práctica dependerá del alcance del dictamen del TJUE y de las decisiones políticas que adopten las instituciones europeas una vez emitido”, completó.
Puertas adentro
Pero no solamente depende de los europeos, sino que también los parlamentos de cada uno de los integrantes del Mercosur deben hacer su parte y aprobar el acuerdo.
Inclusive, en este esquema, los derechos y obligaciones del acuerdo comienzan a aplicarse entre las partes que ya lo hayan ratificado, aún cuando el resto de los socios del Mercosur no haya concluido dicho trámite.
“En este contexto, la celeridad en los procesos de ratificación por parte de los congresos nacionales del Mercosur adquiere especial relevancia, dado que la entrada en vigor bilateral habilita de manera inmediata el acceso a los beneficios comerciales previstos en el acuerdo”, subrayaron desde Barbechando.
Además, ello resulta particularmente importante en relación con “el aprovechamiento de los cupos y contingentes arancelarios, cuya utilización efectiva dependerá del momento en que cada país complete su ratificación y pueda ejercer los derechos derivados del acuerdo”.
Los beneficios para el campo
El acuerdo prevé beneficios comerciales claves, debido a que el 70% de los productos agroindustriales del Mercosur ingresarían a Europa sin arancel desde la entrada en vigencia; el 14% con desgravación gradual de 3, 7 o 10 años); y el 15% mediante cuotas con arancel reducido o cero.
Además, cubre prácticamente todo el entramado agroindustrial argentino: complejo de la soja (harina, aceite, pellets, biodiesel); de carnes (bovina, aviar, porcina); economías regionales (frutas, maní, miel, arroz); pesca; vino fraccionado; y biocombustibles.
También habrá cuotas relevantes para el agro, destacándose 100.000 toneladas para la carne bovina; 180.000 para la aviar; 25.000 para la porcina; 1.000.000 para maíz y sorgo; 45.000 para la miel; 60.000 para el arroz; 30.000 para quesos; y 650.000 para etanol.
Asimismo, se establece la eliminación del arancel intracuota de la Cuota Hilton y la participación del Mercosur en la administración de las cuotas.
Un punto muy relevante del acuerdo y central para el campo argentino es que nuestro país se compromete a eliminar todas las retenciones a las exportaciones hacia la UE a partir del tercer año de entrada en vigencia del acuerdo.
No obstante, hay excepciones, como en el caso del complejo sojero: tendrá un tope máximo inicial del 18%, con una reducción gradual hasta el 14% en los próximos 10 años.
Otro capítulo trata sobre reglas sanitarias y fitosanitarias, en el cual se establecen procedimientos, plazos y mecanismos de consulta formales, se limita el uso de medidas arbitrarias o no basadas en evidencia científica y se crea un canal bilateral específico para resolver conflictos sanitarios.
Clarín