
Asimismo, menciona el poder de compra del cereal frente al gasoil también ha caído drásticamente: en comparación con el promedio de los últimos cinco años, el productor necesita hoy un 55% más de trigo para adquirir la misma cantidad de combustible, “evidenciando un retroceso en la competitividad”, alerta.
En los insumos pasa algo similar: hoy, un productor necesita un 8% más de trigo que el año pasado para comprar una bolsa de 40 kilogramos de semillas, mientras que debe destinar un 10% más para la compra de fertilizante (urea).
“Los insumos (respecto a la UREA el trigo perdió 10% interanual) y el transporte (frente al gasoil cayó 5% interanual) continúan absorbiendo una mayor proporción del valor del cereal, mientras que, si bien los bienes de capital muestran una leve mejora en el corto plazo (-3%), en una perspectiva de mediano plazo el deterioro del poder adquisitivo del trigo sigue siendo significativo (+35%)”, lamenta el informe.
Otros granos, yerba, carne y leche
Estos datos del trigo forman parte del informe general que mensualmente elabora Coninagro de la relación insumo-producto para diferentes cadenas agropecuarias.
Del mismo se advierte que la soja y la hacienda son dos productos que están en un buen momento de rentabilidad, debido a que superan la relación insumo-producto del año pasado para todos los insumos y servicios medidos.
El caso del maíz, está más repartido: está mejor en relación al costo del gasoil y de una cosechadora, pero peor con respecto a semillas y urea, e igual en el flete.
La yerba mate y la leche, en cambio, sufren un deterioro similar o peor al del trigo, con casi todos los rubros en “rojo”.

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