En tanto, el gobierno provincial conoce la cuestión, pero evita involucrarse en una definición que –lógicamente- debe darse en el ámbito privado. Y los trabajadores tratan de aliviar su situación con la ayuda en alimentos que alcanzó la semana pasada el gobierno provincial. Pero todos saben que esa ayuda no será extendida por mucho tiempo.
En tanto, desde el gremio se menciona insistentemente que con la empresa “hace rato que no hay diálogo directo”. Se interrumpió después de que en septiembre del año pasado se acordó la forma de pago de los salarios hasta comienzos de enero. “Pero no cumplieron; hubo reuniones, pero no aparecieron. Ni siquiera se hicieron cargo de las cargas sociales”, apuntó el delegado de Atilra.
En tanto, se insiste en la posibilidad de que Verónica esté gestionando trasladar la resolución del conflicto a los Tribunales porteños. “Quieren llevar el conflicto a la justicia porteña y eso no va a ocurrir porque las plantas están en esta provincia, los trabajadores son de aquí. Hay requerimientos judiciales vigentes, veremos qué sucede a partir de la semana que viene, que comienza marzo”, especuló Possetto.
En otro orden, y sobre el estado en que se encuentran las plantas desactivadas, donde ya no parten productos de Verónica, el gremialista mencionado recordó que “en Lehmann, la firma tiene una ensachetadora para leche fluida u otro producto hasta 900 gramos, que es la más actualizada de la industria láctea argentina. Eso no se utiliza, lamentablemente. Procesando entre 800.000 y un millón de litros se podría volver a estar en un buen lugar del mercado”, referenció. Agregó que en esa misma planta se mantiene encendida la caldera solo para conservar los quesos y algún otro remanente de productos.
Por otra parte, nada nuevo se conoció en las últimas horas sobre eventuales negociaciones para la posible venta de la compañía, lo que los trabajadores consideran como la única alternativa para sostener la fuente de trabajo.
La Nación – José E. Bordón