La producción de carne vacuna también cayó. Entre enero y febrero se obtuvieron 457 mil toneladas res con hueso, lo que representa una baja interanual de 9,1%. Sin embargo, del lado de la demanda externa el panorama fue distinto: los envíos al exterior habrían alcanzado 124 mil toneladas res con hueso, con un incremento interanual de 6,6%. Este mayor dinamismo exportador contrastó con el mercado interno, donde el consumo aparente cayó 13,8% y el promedio móvil de los últimos doce meses se ubicó en 47,3 kilos por habitante por año, 2,5% menos que un año atrás.
Las exportaciones también mostraron mejoras en valor. En el inicio de 2026 se certificaron ventas al exterior por 43,6 mil toneladas peso producto, 13,5% más que en igual período del año anterior. El precio promedio de exportación se ubicó en 7.362 dólares por tonelada, un 30% por encima del nivel de enero de 2025, con subas generalizadas en los principales destinos, especialmente Israel, Europa y China. Gracias a esta mejora de precios y volúmenes, los ingresos por exportaciones crecieron 47,6% interanual y totalizaron 321 millones de dólares.
En el mercado interno, la menor oferta siguió presionando sobre los precios. En febrero el valor de la hacienda en pie subió 8,5% mensual en el mercado de Cañuelas y acumuló un aumento interanual de 72,7%, reflejando la escasez de animales disponibles tras varias campañas con clima adverso. Este comportamiento se trasladó al consumidor: las carnes y derivados fueron uno de los rubros que más incidieron en la inflación, con subas mensuales superiores al 7%. Cortes como paleta, cuadril y nalga aumentaron alrededor de 8%, mientras que el asado promedió $16.852 por kilo y el pollo entero subió 10,2% en el mes, confirmando que el inicio de 2026 encuentra a la cadena cárnica en un escenario de oferta ajustada, precios firmes y consumo debilitado.
Infobae – Revista Chacra