El trigo, que participa con 19,7% de las exportaciones de la agroindustria, mejoró 57,8% el valor de lo exportado en febrero; la carne y cuero vacuno, 17,5% (representa 9,5% del global vendido afuera por la agroindustria) y el maíz cayó 48,2% interanual (su porción sobre el total es de 8,5%). También la cebada perdió 14,1% interanual (implica 5,8% del total) y el pesquero, 3,3% (5,3% es su participación).
Febrero no fue un buen mes para el complejo bovino lácteo, que cayó 9% interanual (3% es su peso sobre el total) ni para el manisero, que se derrumbó 33,3% en relación a febrero del 2025 (2,3% del global). En el caso del vitivinícola, creció 4,2%; peras y manzanas lo hicieron 8,9%; legumbres, 74%; foresto industrial, 5,4% y ajo, 24,5%. Los cinco participan con menos del 2% en el total de las exportaciones agroindustriales.
Un reporte de la consultora Abeceb destaca que para el superávit comercial de febrero de US$788 millones fueron claves el buen desempeño de las exportaciones de trigo (con una mejora del 60% interanual) sumadas a las del oro (+80%) y litio (+125%), El sector sojero, aunque con saldo favorable, redujo su aporte debido a una caída de 30,4% en las exportaciones.
Las exportaciones de productos primarios crecieron 8,2% anual, con protagonismo de las cantidades (15,4%) frente al precio (-6,2%). Esta dinámica obedece, según la consultora, a la exportación firme del sector de trigo en un contexto de precios internacionales comprimidos; fue el producto número uno de las exportaciones del mes pasado con 10% del total.
La Nación – Gabriela Origlia