Sin embargo, en cuanto a la invernada los resultados empiezan a reflejar la desmejora de la relación compra/venta conforme avanza el año y algunos aumentos de costos, principalmente en alimentación y personal.
Pero esto no se tradujo en caída de márgenes, por el contrario, el modelo de producción de novillo pesado aumentó su margen bruto 22% respecto a noviembre.
Esto se da a pesar de que la relación compra venta es desfavorable ya que el valor del kilo vivo de ternero es 40/45% mayor al del ganado que va a faena.
Cabe destacar que los márgenes del novillo liviano superaron en el primer trimestre al del novillo para exportación y esto tiene que ver con las dificultades de las industrias que venden carne al extranjero que no pudieron convalidar más aumentos, tendencia que ahora también se instaló en el mercado del ganado para consumo.
Desde la secretaria de Agricultura destacaron: “El escenario de precios firmes y márgenes elevados constituye una oportunidad para avanzar en mejoras en la eficiencia productiva del sector, particularmente mediante la depuración de vientres improductivos y la optimización de los indicadores reproductivos”.
Y recomendaron a los productores no dejar pasar el tren para hacer transformaciones que incrementen a futuro la productividad de sus campos: “En ausencia de estas mejoras estructurales, existe el riesgo de que la actual coyuntura favorable se traduzca únicamente en resultados de corto plazo, sin impactos sostenibles sobre la productividad del sistema ganadero, desaprovechado una nueva oportunidad de mejorar la ganadería argentina”.
Bichos de Campo – Nicolás Razzetti