En cuanto al centro regional de Córdoba, se considera dar de baja las agencias de extensión de Oncativo, La Carlota y Ucacha.
Entre los centros regionales de ambas provincias, son un total de 14 agencias que desaparecerán tras la decisión del cuerpo de gobernanza.
La decisión se suma a otros 10 cierres ya oficializados: la agencia de Sáenz Peña, ubicada en suelo chaqueño, y la totalidad del Centro Regional INTA Amba, con sus 9 dependencias de extensión rural.
De acuerdo a lo que consta en la “propuesta integral de Adecuación y Fortalecimiento de los Recursos Humanos en INTA” -en otras palabras, la hoja de ruta para los recortes en el organismo-, el plan definitivo alcanza la eliminación de 48 agencias de diferentes centros regionales, es decir unas 24 más. En caso de concretarse, eso dejaría un total de 252 sobre 299 que había originalmente.
El renovado impulso que adquirieron los planes que celosamente lleva adelante Bronzovich responden a recientes cambios en el Consejo Directivo que habían sido exigidos por el propio gobierno nacional.
Tras un intento fallido de modificar la estructura de gobernanza -que fue resistido en el poder Legislativo y Judicial-, los tomadores de decisión siguen siendo diez, sólo que muchas sillas tienen nuevos ocupantes, tras la salida de los cuadros más reacios al ajuste dentro del organismo.
Además del cierre de agencias de extensión, que con la reciente decisión alcanza ya el 50% del objetivo inicial, el proyecto incluye también la venta de más de 42.000 hectáreas de campos experimentales -algunas de las cuales ya comenzaron con la disolución del INTA AMBA-, la unificación de centros regionales y la eliminación de líneas de trabajo.
El Consejo Directivo, por el contrario, sí puso reparos en su última reunión al plan de Retiro Voluntario para el personal de planta del organismo, que según Bronzovich iba a estar operativo a partir de abril. No será así, porque los consejeros se negaron a aprobarlo porque no estaba garantizado el origen de los fondos necesarios para pagar a quienes decidieran retirarse del INTA, que se presume será una gran cantidad de investigadores puesto que ya casi no tienen recuerdos para continuar con sus trabajos normales.
“Parecía armado por chicos de jardín de infantes”, ironizó una fuente sobre los nuevos responsables del área de Administración del INTA designados por Bronzovich, ya que desconocen todavía muchos mecanismos institucionales y por ahora fracasaron en la implementación de este nuevo retiro.
Bichos de Campo – Lucas Torsiglieri