Si se toman en cuenta los diferentes puntos de venta, los mayores aumentos se dieron en las carnicerías, con un encarecimiento promedio de los diferentes cortes del 12,2% contra el 7,1% de aumento que se constató en los supermercados.
Los cortes que mostraron los mayores saltos durante marzo fueron la carne picada, con un 20,4%; la carnaza común, con un 17,7%; la falda, con un 13,4%; las hamburguesas caseras, con un 13,3%; la tapa de nalga, con un 12,3%; y la tortuguita, con un 12,2%.
En cuanto a los cortes parrilleros, aparte de la falda, la tapa de asado subió 10,9%, y el asado de tira 10,5%.
Respecto a los cortes guiseros, que empiezan a ser más demandados en esta época del año, se destacó el incremento del osobuco (11,7%); de la paleta (11,2%); y del roast beef (11,1%).
Es tal la diferencia que le sacó la carne vacuna a la aviar o porcina, que con lo que vale un kilo de asado se puede comprar 3,92 kilos de pollo, un 22,8% más que lo que se podía adquirir en marzo del año pasado.
Algo parecido sucede con el cerdo: con un kilo de asado se pueden comprar 2,08 kilos de pechito, un 37,3% más que en el mismo período del 2025.
Al respecto, Víctor Tonelli, especialista y consultor ganadero, explicó que “el dato de marzo está impulsado por los ajustes que no se trasladaron a precios de febrero y primeras semanas de marzo”.
“Los matarifes siempre demoran en trasladar precios por si llega a bajar, pero en febrero y marzo no tuvieron chances”, completó.
Tonelli consideró que “por el momento, la carne no va a seguir subiendo hasta que eventualmente vuelva a subir el ganado a faena”.
Clarín – Juan Manuel Colombo