Los ajustes en producción también son resultado de una mejora en los rindes. La BCR indicó que en la zona central del país —donde ya se cosechó una parte importante del maíz temprano— los resultados estuvieron por encima de lo esperado. En esa región, el avance de cosecha alcanza el 67%, mientras que a nivel nacional el progreso ronda el 23% del área, siempre de acuerdo con los datos de la entidad.
Otro punto que destacó el informe es que, en contraste con lo ocurrido en la campaña anterior, el cultivo transcurrió el ciclo sin noticias sobre daños de consideración causados por el spiroplasma, enfermedad causada por la plaga de la chicharrita. “El monitoreo constante, la inversión y la incorporación de materiales más resistentes han sido parte del enorme esfuerzo realizado”, remarcaron desde la entidad.
El aumento del área sembrada se concentró principalmente en Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, lo que explica buena parte del salto productivo del cereal.
En paralelo, el informe de la BCR reflejó una dinámica distinta para la soja. Según la entidad, la superficie sembrada se redujo en 200.000 hectáreas, hasta ubicarse en 16,2 millones de hectáreas, una caída interanual del 8,7%.
Sin embargo, la BCR aclaró que el impacto sobre la producción es limitado. “Aún con menos superficie”, la soja se mantiene en 48 millones de toneladas, sostenida por una mejora en los rindes, aunque apenas 2,9% por debajo del ciclo pasado.
El rendimiento promedio nacional, según la entidad, se estima en 30,3 quintales por hectárea, con buenos resultados en los lotes de primera y señales de recuperación en los de segunda. “Hay buenos indicios de mejores resultados en sojas de primera y recuperación en sojas de segunda”, señaló el reporte.
No obstante, la BCR advirtió que la cosecha todavía es incipiente y que las proyecciones podrían ajustarse en las próximas semanas. La entidad remarcó que será clave que la recolección tome ritmo para consolidar los rindes observados hasta ahora.
La entidad detalló que los mejores desempeños se observan en las zonas núcleo, con rindes más firmes en provincias como Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, mientras que otras regiones muestran mayor variabilidad.
La Nación