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Viernes, 17 Abril 2026 02:27

Congreso de Asagir. “Momento histórico”: la producción de un cultivo creció casi un 100% en 4 años e ingresó al top ten de los complejos que más dólares genera en Argentina

En el inicio del VIII Congreso Argentino de Girasol, organizado por ASAGIR en Mar del Plata, el presidente de la entidad, Juan Martín Salas Oyarzun, trazó un panorama optimista para la cadena y aseguró que el cultivo atraviesa un “momento histórico” en el país.

Según remarcó el directivo, la producción del cultivo crecerá este año un 94% respecto de la campaña 2021/22, en respuesta a una demanda internacional sostenida y a precios que incentivaron la expansión. Ese crecimiento no solo se reflejó en el volumen de grano, sino también en mayores niveles de procesamiento y exportaciones.

Uno de los datos más destacados del discurso fue la comparación histórica: la actual campaña se aproxima a los siete millones de toneladas, un nivel similar al récord de fines de los años noventa, aunque con 1,3 millones de hectáreas menos. “Ese es el primer agregado de valor en origen y una muestra clara del aumento de la sostenibilidad de nuestro sistema productivo”, sostuvo.

En este sentido, durante 2025 las exportaciones de aceites y subproductos generaron cerca de un 50% más de divisas que el año anterior, de acuerdo al titular de Asagir.

Jorge Ingaramo, economista de Asagir, agregó más data: fueron US$ 2.200 millones y para este año prevén que sea similar, lo que lo transformó en el octavo complejo en importancia a nivel país.

En paralelo, el año pasado la producción de aceite alcanzó su nivel más alto desde el 2000 (1,8 millones de toneladas) y mantiene una tendencia creciente en los primeros meses de 2026, con nuevas inversiones y la incorporación de actores al negocio.

De cara al futuro, el presidente de ASAGIR planteó un escenario de expansión aún mayor por lo que proyectó que si se sostiene la demanda global y se recupera el área sembrada que tenía el cultivo hacia fines del siglo pasado, Argentina podría alcanzar los 9,5 millones de toneladas. “Podemos transformarnos cada vez más en un mar de girasol”, graficó.

En este marco, Salas Oyarzun subrayó la creciente relevancia de los mercados externos. Con la demanda interna abastecida, el foco se traslada al comercio internacional, donde India aparece como el principal destino estratégico, país que se lleva alrededor del 50% del aceite argentino.

Por este motivo, planteó la importancia de diversificar mercados y profundizar el trabajo de identificación de nichos específicos, con un rol activo del servicio exterior.

Puertas adentro de la cadena, el dirigente hizo hincapié en mejorar prácticas de conservación de grano para sostener la calidad, así como en continuar con la difusión de buenas prácticas y capacitación técnica. También destacó la evolución de los rendimientos, tanto en kilos como en contenido de materia grasa, impulsados por avances en genética e investigación.

No obstante, planteó los desafíos pendientes, como la necesidad de reducir las brechas entre rindes potenciales y reales a campo, y las limitaciones en infraestructura y logística que se vuelven más evidentes con la expansión del área productiva.

Finalmente, el presidente de ASAGIR vinculó el crecimiento del girasol con un contexto de menor presión regulatoria. Señaló que la reducción de impuestos distorsivos y restricciones al comercio permite “desatar las fuerzas productivas”, impulsando inversión, empleo y desarrollo.

“El motivo de existencia de nuestra asociación y de este Congreso es justamente ese: compartir conocimiento, experiencias y visiones para impulsar el desarrollo sostenible del girasol”, concluyó, antes de dejar formalmente inaugurado el encuentro.

Clarín – Esteban Fuentes

 

El girasol quiere ser “la estrella” pero enfrenta desafíos para consolidar su crecimiento

“El girasol es la estrella del agro en la Argentina. Como industria creemos que será la estrella en los próximos cinco años”, afirmó Gustavo Idigoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC). “Esta trayectoria de crecimiento positiva que muestra más de 60% de crecimiento de producción hay que consolidar en muchos aspectos. El crecimiento muestra debilidades u oportunidades de mejora para llegar a los mercados compradores a nivel mundial”.

En ese sentido, remarcó que “Argentina puede duplicar las exportaciones del complejo de girasol en los próximos 5 años. El mundo miraba a Ucrania, a Rusia, al Mar Negro. Hoy miran a la Argentina”. Sin embargo, alertó sobre dificultades recientes como los bloqueos de los transportistas en la provincia de Buenos Aires. “En los últimos siete días no pudimos cargar un solo barco en Bahía Blanca y en Quequén. y esto que parece un problema solo nuestro, hoy lo sufren los compradores en la India, en Turquía, en Bulgaria, afectando la reputación de nuestro país. Las noticias a nivel mundial indican que Argentina tiene un problema sindical que nadie sabe cómo ocurrió”.

“Cuando uno intenta explicar qué es un autoconvocado, es muy difícil entenderlo para un comprador que está en Nueva Delhi tratando de prever en tiempo el arribo de un barco de Argentina. Todo este escenario de crecimiento fenomenal, por pequeñas cosas puede ponerse en riesgo”, agregó.

Idigoras insistió en las metas del sector. “La ambición es duplicar las exportaciones del complejo de girasol. Es realizable, podemos alcanzar esa producción y tener más de 4 millones de hectáreas bajo producción. Pasar de 1,5 millón de toneladas de exportación de aceite a 3 millones”. También destacó el impacto económico. “Esta industria le va a dar este año a la Argentina US$ 2.800 millones. Le puede dar en los próximos tres años, por año, US$ 5.000 millones. Seríamos la cuarta industria de divisas de la Argentina”.

Y planteó un reclamo concreto. “Hay un tema importante, los derechos de exportación. Hoy están en el 4,5%. Somos una economía regional. Por lo tanto, tenemos que tener un tratamiento de economía regional. No somos igual que el resto de los cultivos cerealeros y oleaginosos. Al Gobierno le queda una economía regional pendiente, el girasol. Tener retención cero es una condición sine qua non para seguir creciendo en esta estrategia”.

Inserción internacional y oportunidades de mercado

Por su parte, el Subsecretario de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, Agustín Tejeda, señaló que a nivel mundial hay “un mercado complejo pero que demanda atributos bien específicos que Argentina tiene y supo construir en el último tiempo vinculado con la eficiencia del sistema productivo. Con todo el potencial, con los recursos y el diagnóstico que tenemos del mundo, lo que nos planteamos como estrategia de inserción internacional es consolidar a Argentina como un proveedor confiable, previsible y eficiente de alimentos y otros productos y servicios derivados aprovechando las ventajas competitivas”, sostuvo.

Además, remarcó que “el mercado internacional presenta grandes oportunidades como también desafíos. Argentina está en una mejor posición que sus competidores para poder superar esos desafíos y aprovechar las oportunidades. Tiene atributos y un marco de políticas previsible para convertirla en un proveedor líder, confiable y seguro”.

Tejeda destacó un logro reciente. “Argentina se convirtió en 2025 en el principal proveedor del principal mercado mundial de aceites vegetales. Es fruto del trabajo del sector privado con el sector público, gracias a las exportaciones a India de aceite de soja y de girasol”. Y subrayó que “en los últimos meses muestra tasas de crecimiento muy importantes. En el primer trimestre del año hubo un crecimiento interanual de 18% en la exportación de aceites vegetales”.

Desde el ámbito institucional, Ángeles Naveyra, presidenta de Barbechando, puso el foco en la necesidad de consensos. “El agro no depende del color político, sino que necesitamos que los legisladores voten conociendo el impacto que tienen las leyes para la Argentina”.

“Animarse a dar las discusiones en una sala donde se dejan aparte las ideologías y se defiende la producción y el empleo. Políticas públicas que no se puedan cambiar con otro gobierno que un día venga y por ejemplo determine cerrar las exportaciones”, afirmó.

Claves productivas y posicionamiento global

En un panel que analizó a la Argentina en el comercio global de girasol, el director comercial de girasol de Bunge, Alfredo Castiglione, sostuvo que “Argentina sigue bien posicionado en el rol que se ganó en los últimos años. Hay una oportunidad única en el reposicionamiento de Argentina en el mercado internacional. Es importante el flujo de exportación de granos. El foco está en mejorar las tácticas desde el campo hasta al puerto. En pesticidas, en sustentabilidad y en el manejo de puertos está la clave. El girasol es estratégico, energético y tiene una posición en la geopolítica global”, detalló.

Por su parte, el gerente senior de molienda de Cofco, Jaime Acuña, resaltó el cambio estructural del sector: “Este es el mejor congreso de ASAGIR de la historia. Estar sentado acá con casi 7 millones de toneladas de producción de girasol era impensable. Cuando hace siete años atrás mirábamos al girasol, estaba súper castigado con producción siempre a la baja. La cadena es uno de los fundamentos donde se paró el girasol para lograr todo esto”, explicó.

Y subrayó que “cuando el girasol tuvo la oportunidad, el efecto de la reacción fue impresionante. Nadie podía pensar en el récord que íbamos a tener hoy de producción. Nos pone en un lugar como un proveedor confiable en un mundo en conflicto. También como un productor de aceite en un mundo que demanda aceites de todo tipo. El girasol hacia adelante va a seguir beneficiado”, concluyó.

Finalmente, el gerente de agronegocios de Unión Agrícola de Avellaneda, Mariano Tortul, vinculó el cultivo con la agenda energética global. “El mundo está focalizado en la energía, y muchos países buscan una mayor independencia energética y depender menos de las importaciones. Es una gran oportunidad para el girasol por su gran contenido de aceite, si bien tiene una desventaja competitiva por cuestiones intrínsecas que es muy poco lo que se usa en biodiesel. Lo que producimos tenemos que verlo hoy como energía”, señaló.

“Hay cuestiones energéticas que estimulan un mayor consumo de aceite. Esto beneficia a la Argentina y va a abrir puertas a nuevos mercados, mayor exportación y va a seguir impulsando una mayor producción a nivel mundial”, concluyó.

Clarín