Vaca Muerta como base del proyecto
La iniciativa se apoya en el crecimiento de la producción de gas en Vaca Muerta, que funcionará como insumo clave para la planta.
Pampa Energía proyecta aumentar su producción en los próximos años, lo que le permitiría abastecer directamente el complejo. El proyecto también incluye la producción de amoníaco y dióxido de carbono, necesarios para la fabricación de urea.
Actualmente, Argentina depende en gran medida de la importación de fertilizantes. La nueva planta buscará reducir esa dependencia y aportar mayor estabilidad a los costos del sector agrícola.
El contexto internacional también juega un rol clave: en las últimas semanas, el precio de la urea registró subas de entre el 40% y el 57%, en parte por tensiones en Medio Oriente que afectan rutas clave como el Estrecho de Ormuz.
El RIGI y la estrategia de expansión
El ingreso al Rigi forma parte de una estrategia más amplia de inversiones de la compañía.
Según anticipó el ministro de Economía, Luis Caputo, Pampa Energía también proyecta destinar U$S 4.500 millones al desarrollo de petróleo en el yacimiento Rincón de Aranda, en Neuquén.
En ese marco, la empresa ya había presentado previamente un pedido de adhesión al régimen para obras de infraestructura vinculadas a ese bloque, con una inversión inicial estimada en U$S 426 millones.
La Voz del Interior