Mántaras destacó que la provincia trabaja en la formación de un comité operativo de crisis permanente. “En situaciones de inundación es más sencillo identificar las áreas afectadas mediante imágenes satelitales, pero igualmente debemos corroborar los indicadores en territorio”, añadió.
Ante una consulta de este medio, el funcionario indicó que la zona de los Bajos Submeridionales, en el departamento Vera, es la más complicada. El departamento Vera tiene 700.000 cabezas de las cuales 210.000 están afectadas, Pero ahora, por la llegada de agua desde Chaco, están comenzando a tener serios problemas localidades como Los Amores.
En el caso de la zona de 9 de Julio, límite tripartito entre Santa Fe, Santiago del Estero y Chaco, “el panorama está comenzando a complicarse. Entre Villa Minetti, San Bernardo, Gato Colorado y El Nochero, una amplia franja golpeada por las lluvias, “lo más urgente es sacar animales”, aunque tal vez luego no se pueda obtener el traslado por medio de maquinarias agrícolas, señaló el funcionario.
“Lo preocupante y urgente es entender y atender la situación de los productores. Muchos llegaron urgente para colaborar”, indicó.
En la zona también se habla de “la crisis social tremenda, porque toda nuestra producción está basada en el campo, en el monte, en la vaca, en la leña y el carbón. Y eso prácticamente no solamente que está parado, sino que se está perjudicando a niveles que pocas veces he visto”.
Añadió: “El miedo que tenemos es que se espera que llegue agua que entra desde la zona de Chaco y Santiago del Estero”.
Según se comentó, la semana pasada los registros pluviométricos superaron los 300 milímetros en el norte santafecino, al igual que en el sur chaqueño y el sudeste de Santiago del Estero. Consecuencia de ello, se estimó en más de 1.300.000 el total de hectáreas anegadas.
La región aún presenta serios problemas para el ingreso y egreso de pobladores, ya que la mayoría de los caminos de tierra se encuentran cortados y/o intransitables. En muchos parajes está interrumpido el ciclo lectivo y se demora el arribo de alimentos y medicamentos.
En tanto, la provincia puso en marcha un paquete de asistencia financiera, social y de infraestructura para productores afectados por las lluvias. Habrá cuatro líneas de financiamiento por un total de $17.960 millones, destinadas a productores agropecuarios y cooperativas impactadas por eventos climáticos recientes.
Los créditos se canalizarán por medio del Banco de Santa Fe y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), con hasta 36 meses de plazo, períodos de gracia y una tasa final cercana al 20% anual, subsidiada por la provincia.
Entre las opciones disponibles se incluyen fondos para capital de trabajo, con un cupo de $4000 millones y montos de hasta $100 millones por productor y líneas para inversión productiva, con un fondo de $5000 millones y un tope de $400 millones por solicitante. También se incorpora una línea específica para cooperativas eléctricas.
La Nación – José E. Bordón