
El resto del tablero quedó en amarillo, con señales mixtas. Coninagro describe a estos sectores como actividades que “no logran consolidar una recuperación”, ya sea por volatilidad de precios, costos elevados o dificultades para acceder a mercados externos.
El documento también analiza el desempeño exportador del primer trimestre de 2026. En ese período, las economías regionales generaron USD 14.695 millones, un valor que se ubica un 40% por encima del promedio histórico. Sin embargo, la entidad aclara que esta mejora está fuertemente concentrada en el complejo granario, que explica el 78% del total exportado. El informe lo resume así: “El crecimiento de las exportaciones se explica principalmente por granos y derivados”, mientras que otras cadenas muestran estancamiento o retrocesos.
Otro punto relevante es la evolución de los precios relativos. En producciones como papa, yerba mate y vino, la participación del productor en el precio final se ubica más de 10 puntos por debajo de los promedios históricos. Coninagro lo expresa en términos contundentes: “La pérdida de participación del productor en el precio final es significativa y afecta la sostenibilidad del negocio”.
La entidad concluye que el mapa productivo sigue mostrando una fuerte heterogeneidad, con sectores que lograron estabilizarse y otros que continúan en una situación crítica. Para buena parte de las economías regionales, sostiene Coninagro, la recuperación dependerá de recomponer márgenes y mejorar la competitividad, más que de incrementos puntuales en los volúmenes producidos.
Bichos de Campo