El empresario no quiso dejar pasar por alto los problemas sanitarios y genéticos que enfrenta el sector lechero del país. Pidió por mayor transparencia para evitar el ingreso de material genético con fallas. “Los haplotipos y la información genética defectuosa que ingresa al país son parte de eso”, sostuvo.
Y agregó: “No se puede producir leche poniendo en riesgo sanitario a la población ni comprometiendo el futuro exportador del país. No podemos permitir que la información genética no llegue de manera transparente al productor”.
Este es el factor crucial para el empresario. “El mundo quiere leche. Pero quiere leche segura, de calidad y libre de enfermedades transmisibles”, remarcó.
El potencial de la lechería argentina
Después de toda una vida vinculada a la actividad láctea, Mastellone remarcó que la Argentina tiene condiciones para incrementar de manera significativa su producción si logra generar un escenario favorable para invertir y producir. “Puedo decir con orgullo que, si hay reglas claras y confianza en el productor argentino, estamos en condiciones de duplicar la producción nacional”, afirmó.
En esa línea, hizo especial hincapié en la necesidad de dar previsibilidad a los tambos pequeños y medianos. “Son justamente ellos quienes más necesitan estabilidad y reglas de juego claras para poder desarrollarse”, expresó.
Junto con ello, pidió actualizar los convenios laborales para las pequeñas y medianas empresas y avanzar sobre la informalidad y los costos extra que enfrenta el sector fuera del sistema formal.
El empresario también reclamó una reducción progresiva del Arancel Externo Común del Mercosur y una reforma impositiva y laboral que ayude a recuperar competitividad. “Tenemos capacidad, eficiencia y aptitud productiva para competir”, señaló.
En materia sanitaria, insistió en la importancia de erradicar enfermedades transmisibles. “La leche argentina debe estar libre de brucelosis y tuberculosis. Son enfermedades que además pueden afectar a las personas”, sostuvo.
Sobre el cierre de su mensaje, reclamó mayor coordinación y decisión política para impulsar cambios estructurales. “El potencial existe. Lo que falta es decisión, coordinación y valentía para modificar estructuras que desde hace años frenan al sector”, afirmó.
Finalmente, dejó un mensaje directo al presidente Javier Milei: “Presidente, confíe en nosotros. El productor y la industria argentina van a responder. Avance y no espere consensos”.
La Voz del Interior