También sostuvo: “Por lo tanto, entendamos que no es una decisión confirmada, es una voluntad de trabajar en ese sentido”.
“Y el segundo punto es la forma de la del 0,5 o del 0,25 que puede generar algún tipo de ruido en el flujo normal de comercialización. Por eso que nosotros alentamos que por ahí el gobierno pueda hacer un esfuerzo inicial de una cantidad de puntos determinados, tres, cuatro puntos, para después dejar que el mercado fluya naturalmente”, remarcó.
Y sumó: “Además, como señal concreta también para la decisión de siembra previa a enero”.
“El gobierno va a evaluar también cómo va a evolucionar la recaudación fiscal mensual de cobro de retenciones para ver si da continuidad al 0,5 mensual o lo baja al 0,25 o lo suspende. Por eso insisto que la mejor forma para el mercado, para los productores y todo, es hacer una baja única. El máximo esfuerzo posible y después ver hacia delante si hay algún margen para mejorarla”, explicó.
-¿Y qué lectura hacen del momento que eligió el Gobierno para hacer el anuncio?
-Bueno, la verdad es que los 172 años de la Bolsa ameritan siempre un buen anuncio cuando uno piensa que es una Bolsa que nació junto con la Constitución Nacional. No lo esperábamos sinceramente acá. Uno por ahí muchas veces espera un anuncio en el ámbito de la de La Rural de Palermo. Celebramos que lo haga acá porque es la casa del comercio y la producción cerealero oleaginosa de la Argentina. Así que es un buen ámbito para hacerlo.
Carlos Castagnani
El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) expresó: “Yo creo que son anuncios positivos, más que nada al margen de los puntos y el mensaje, es lo que venimos pidiendo del sector”.
“Es una promesa de campaña, lo dijo el Presidente y bueno, creo que es el inicio, lo dijimos el otro día en la jornada nuestra en Jonagro, que necesitamos el inicio del camino hacia la eliminación total de las retenciones y es casi lo que hoy expresó el Presidente”, remarcó el productor y dirigente del sur de Santa Fe.
“Ahora hay que sentarse bien y analizar lo que representa esa baja, pero por supuesto que fue una buena noticia. ¿Si llegó tarde para el momento del trigo? No, yo creo que está a tiempo. Pero al margen de lo que pueda reaccionar hoy el sector, creo que soy productor desde que nací, lo que uno valora es el mensaje y esa tranquilidad de que el gobierno va a cumplir la promesa que le hizo al campo”, comentó Castagnani.
Pablo Bortolatto
El presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario fue uno de los que también acudió al acto del Presidente en la Bolsa porteña. Allí sostuvo: “No nos tomó por sorpresa del todo”.
“Pensé que iba a ser algo para el año que viene, pero la verdad, bienvenido que sea ahora y con perspectiva para el año que viene. En materia de trigo hay que pensar que ya está un poquito avanzada la siembra, pero creo que el momento sigue siendo oportuno y siempre que sea sacar impuestos no importa momento: es bienvenido”, manifestó el líder de la Bolsa rosarina.
“Y en materia de soja, entiendo también que se va a ver en función de cómo viene la recaudación fiscal y la macro, pero en ese sentido es otro el correlato. ¿Si me hubiera gustado que el anuncio fuera en la Bolsa de Comercio de Rosario? ¡Obvio! Ser el anfitrión de eso. Por supuesto. Pero bueno, al margen de eso, creo que es bueno para todas las entidades del país y no importa dónde sea, el tema es que se vayan dando”, cerró.
Diego Cifarelli
El titular de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM) manifestó que el anuncio “mejora el optimismo de cara a la próxima campaña”.
“Todos estamos convencidos que la campaña va a ser muy buena, pero esta quita sigue dando la certeza de la previsibilidad con un sendero que anunciaron en el modelo de campaña y que se está cristalizando”, explicó.
Además, sostuvo: “Obviamente para esta altura hubiéramos querido cero, pero seguir con tendencia a la baja de alguna manera pone en valor y de relieve el trabajo del productor. Dios quiera que mejoren también algunos precios de la tecnología para que no solamente apostemos a cantidad, sino también a calidad, que es la materia pendiente”.
En ese sentido vinculó un mayor poder de compra de parte de los productores con la calidad del trigo, un aspecto que desde FAIM se alertó en los últimos tiempos.
“Sin dudas de que hay correlato en eso. En la manera de que el productor haga las cuentas y haya visto el derrame que generó la molinería pagando primas muy importantes por trigos de mejor calidad, seguramente apostará por más calidad. Y si no, como dije en el Congreso de A Todo Trigo la semana pasada, iremos a buscar el lote de calidad para mejorar el trigo que tengamos, pero Argentina tiene que dar el paso, no solamente tiene que hacer cantidad, sino que para el país es estratégico hacer calidad”, expuso.
Marcelo Regúnaga
El exsecretario de Agricultura y analista internacional sumó su mirada ante la consulta de Infocampo.
“Me pareció que siempre es un buen mensaje, sobre todo me pareció más interesante el tema de la soja, ya que dos puntos porcentuales en trigo, no cambia nada la ecuación, ¿no?”, analizó.
“Pero el mensaje es positivo, y yo honestamente creo que debería haber anunciado antes un programa total de rebaja de retenciones con un cronograma. Pienso que en soja es un vaso medio lleno”, cerró.
La Sociedad Rural y otras voces
En tanto, luego del anuncio también opinaron otras entidades.
Por ejemplo, la Sociedad Rural Argentina (SRA) expresó: “Recibimos con optimismo el anuncio del Gobierno Nacional sobre la reducción de las retenciones. Es una medida que permite recuperar competitividad, incentivar la inversión y promover un verdadero desarrollo del campo argentino”.
“Estamos convencidos de que este es el camino para generar más producción, empleo y movimiento económico en cada región. No obstante, seguimos sosteniendo que el objetivo final debe ser Retenciones Cero: los DEX son un impuesto distorsivo que frena nuestro potencial, limita el crecimiento y afecta directamente a los productores”, añadió la entidad que conduce Nicolás Pino, que estuvo presente en la Bolsa porteña y se saludó afectuosamente con Milei.
“Este es un paso fundamental en la dirección correcta: confiar en el campo como el motor del desarrollo económico y social de nuestro país”, completó la SRA.
Por su parte, el Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires opinó que el anuncio del Presidente “constituye una señal positiva para la producción, la comercialización y toda la cadena granaria”.
“Desde el Centro destacamos la importancia de avanzar hacia reglas más previsibles y competitivas, que reduzcan distorsiones, mejoren la formación de precios y fortalezcan el desarrollo del mercado de granos”, indicó.
Y cerró: “El corretaje seguirá cumpliendo su rol esencial de aportar transparencia, profesionalismo y confianza en la vinculación entre oferta y demanda”.
Asimismo, la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro) subrayó su mirada sobre que “la baja de retenciones al trigo no es un costo fiscal, es una inversión de rápido recupero que impulsará la siembra”.
Infocampo – Ezequiel Morales
En el campo elogiaron la baja de las retenciones, pero pidieron una mayor velocidad en la quita de la carga impositiva
El anuncio del presidente Javier Milei de una baja de retenciones para el trigo y la cebada, junto con un esquema gradual de reducción para la soja desde 2027, sorprendió y fue valorado por distintos sectores del agro, donde destacaron que la medida aporta previsibilidad, mejora la competitividad y representa una señal favorable para la producción en un contexto de altos costos y dudas sobre la próxima campaña. Aunque en el sector valoraron el rumbo planteado por el Gobierno, también reclamaron mayor velocidad en la reducción de los derechos de exportación.
Según el anuncio de Milei, realizado en el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, las retenciones al trigo y la cebada bajarán del 7,5% al 5,5% a partir de junio. Además, desde enero próximo, según la recaudación, se reducirán los derechos de exportación a la soja entre un cuarto y medio punto por mes hasta 2028.
Desde la Sociedad Rural Argentina (SRA), que preside Nicolás Pino, consideraron que se trata de una medida para “recuperar competitividad, incentivar la inversión y promover un verdadero desarrollo del campo argentino”. En la entidad insistieron, además, en que el objetivo final debe ser avanzar hacia “retenciones cero”, al considerar que los derechos de exportación son un impuesto distorsivo que limita el crecimiento del sector.
Desde la industria molinera también valoraron la decisión oficial. Diego Cifarelli, presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), dijo que el anuncio fue una sorpresa, aunque destacó el impacto positivo sobre las expectativas de siembra.
“La verdad que nos sorprendió. Sabíamos que podía pasar algún tipo de anuncio de esta índole, pero, sin duda alguna, lo que sigue dando este tipo de anuncios es la previsibilidad que necesitamos para seguir sembrando la mayor cantidad de hectáreas de trigo y nosotros como molineros transformarla en harina”, señaló.
Según explicó, la medida va en línea con el modelo de crecimiento que necesita el país. “Es el camino, es el único camino que tiene la Argentina hacia el futuro, que es la generación de riqueza a través de las exportaciones y, a través de las exportaciones, fortalecer la comercialización en el mercado interno”, afirmó.
No obstante, advirtió que la mejora todavía no alcanza para revertir completamente la ecuación económica del productor. “La ecuación insumo-producto, aún con esta baja, no pasa a ser positiva, pero sin duda ayuda y fortalece la expectativa de aquellos que iban a sembrar”, sostuvo.
Por último, Cifarelli consideró que el próximo desafío para la Argentina pasa no solo por incrementar la producción, sino también por elevar la calidad del cereal. “Tenemos que dar el paso definitivamente al país donde no solamente tengamos mucho trigo, sino que tengamos muy buena calidad, porque tener mucho es muy bueno, pero tener calidad es estratégico para nuestro país”, concluyó.
Desde la Cámara de la Industria Aceitera Argentina (Ciara) también respaldaron la decisión oficial. “Celebramos la decisión de seguir con la baja de derechos de exportación en trigo y cebada y, en especial, en las bajas sobre la soja”, señalaron en un comunicado. Además, indicaron que colaborarán con el Ministerio de Economía “para buscar la forma más adecuada” de implementar el esquema sin generar “efectos negativos en la comercialización”.
Por su parte, el Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales sostuvo que la reducción constituye “una señal positiva para la producción, la comercialización y toda la cadena granaria”. La entidad destacó especialmente la importancia de avanzar hacia “reglas más previsibles y competitivas, que reduzcan distorsiones, mejoren la formación de precios y fortalezcan el desarrollo del mercado de granos”.
“Todo lo que tenga que ver con bajar retenciones nos mejora márgenes y nos da previsibilidad”, señaló Ignacio Kovarsky, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), quien destacó que la medida llega en un momento de fuertes dudas sobre la campaña de trigo por el aumento de costos y las discusiones sobre cuánto se va a sembrar.
El dirigente rural valoró, además, que el Gobierno haya planteado un cronograma para la soja, aunque sostuvo que el sector esperaba un avance más rápido. “Festejo el rumbo, pero necesitamos más velocidad en la baja”, afirmó. También insistió en la necesidad de contar con reglas claras y previsibilidad para el largo plazo, sin cambios permanentes en retenciones o exportaciones.
Kovarsky planteó interrogantes sobre cómo se implementarán concretamente los anuncios y reclamó que cualquier mejora para el agro esté acompañada por inversiones en infraestructura y logística. En ese sentido, sostuvo que una baja sostenida de los derechos de exportación puede impulsar el crecimiento, las exportaciones y la generación de riqueza en el país.
En tanto, Andrea Sarnari, presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), consideró que el anuncio oficial va en línea con el reclamo histórico del sector por una menor presión impositiva, aunque advirtió que el alcance de la medida todavía resulta insuficiente frente a la situación económica de los productores.
“En un contexto donde los insumos han subido tanto, especialmente el combustible, y hacen que los números de los productores sigan siendo muy ajustados, la medida que se acaba de anunciar parece ir en el sentido que tanto estamos reclamando”, señaló.
No obstante, remarcó que la reducción prevista para la soja “queda bastante corta”. Según explicó, el esquema planteado por el Gobierno es gradual, pero el ritmo de baja sería reducido y mantendría una elevada carga tributaria sobre el cultivo incluso en la próxima campaña. “Llegaríamos a la próxima campaña de soja todavía con más de 20 puntos de retenciones”, afirmó.
Para Sarnari, el sector necesita una señal más contundente para recomponer rentabilidad y sostener la producción. En ese sentido, indicó que las retenciones continúan en niveles “muy altos” para una actividad que atraviesa márgenes ajustados.
La dirigente también pidió cautela hasta conocer cómo se instrumentará efectivamente el anuncio. “Queremos ser muy cuidadosos antes de emitir una opinión certera, antes de que esto esté publicado en el Boletín Oficial y sepamos cuál es el esquema efectivo que se va a llevar adelante”, sostuvo.
“Valoramos el anuncio del presidente Javier Milei de avanzar en una reducción de los derechos de exportación para el trigo y la cebada. Es una señal positiva para los productores, que vienen haciendo un enorme esfuerzo en un contexto todavía complejo”, señaló Carlos Castagnani, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA). Según indicó, “cada punto que se baja en retenciones significa más inversión, más tecnología y más producción en el interior del país”.
Además, consideró que “la posibilidad de iniciar en 2027 una baja gradual de los derechos de exportación para la soja marca un camino que desde CRA venimos planteando desde hace años: eliminar impuestos distorsivos para que el campo pueda desplegar todo su potencial”. En ese sentido, remarcó la necesidad de “previsibilidad y reglas claras para seguir generando empleo, arraigo y desarrollo federal”.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), celebró la decisión. “Es una muy buena señal para los productores para incentivar la superficie”, afirmó.
Respecto de la soja, indicó que se trata de “un anuncio a futuro” y advirtió que su implementación dependerá de “la recaudación fiscal previa de todos estos meses”. Además, sostuvo que la baja mensual “hay que trabajarla con el Ministerio de Economía, sobre todo para tratar de evitar que genere cualquier distorsión o ruido en la comercialización hacia adelante”.
De todos modos, remarcó que “la medida es muy positiva” y planteó que “hay que seguir trabajando sobre soja”. En ese sentido, consideró que el cultivo “tiene que bajar al mismo nivel que hoy tenemos en el maíz [8,5%] para poder tener un mismo nivel de competitividad entre estos cultivos”.
La Nación – Pilar Vazquez