La pretensión de Scaglione tiene un antecedente: él y un grupo reducido de otros empresarios participó de la conformación del fallido fideicomiso que pretendió hacerse de SanCor en 2023, durante la gestión presidencial del kirchnerista Alberto Fernández. Ese fideicomiso tenía el propósito de aportar capitales y gerenciamiento para que la cooperativa sorteara un presente plagado de dificultades. La idea no prosperó y terminó archivada. Ahora, según trascendió, Scaglione entiende que llegó el momento de intentar lo que entonces no pudo ser.
El proceso
Aunque este medio intentó conocer cómo marcha el proceso para avanzar en una eventual compra de activos de SanCor, desde el grupo del nuevo dueño de Telefe solo se reconoció que el proceso “marcha lento”. Ello refiere a que faltan varias instancias judiciales, incluidas la confección de los pliegos de condiciones para los oferentes interesados. Por otra parte, desde el gobierno provincial, donde se admitió preocupación por la resolución del tema, se indicó ante una consulta realizada que el proceso tiene varios pasos que aún faltan concluir.
En este contexto, una fuente de la cartera laboral santafecina reconoció el interés del grupo que encabeza Scaglione, pero recordó que “también están Adecoagro, que ya compró dos plantas (de SanCor en su momento) y Savencia”. A fines de 2018, Adecoagro adquirió, por un monto cercano a los US$45 millones las plantas industriales de Chivilcoy y Morteros, además de las marcas Las Tres Niñas y Angelita.
Por ello, en diferentes sectores empresarios se estima que, tras la primera reunión informativa en sede judicial, tres de los supuestos interesados habrían resuelto no avanzar en este proceso. Vale recordar que la resolución judicial que decretó la quiebra con continuidad de funcionamiento pretende evitar el colapso laboral y social. En su momento, el juez interviniente, Marcelo Gelcich, de los Tribunales de Rafaela, explicó: “Las plantas operativas continúan funcionando de manera transitoria, mientras avanza el proceso de licitación, para generar ingresos y no paralizar la cuenca lechera”.
En la reciente reunión donde el juez Gelcich estuvo mano a mano con los representantes de los grupos económicos que fueron a conocer la situación de SanCor, el magistrado dejó en claro que tal resolución tiene como propósito que las plantas operativas sigan funcionando transitoriamente para proteger los 914 puestos de trabajo restantes y para vender la empresa en marcha, dado que una planta operativa tiene un valor de mercado muy superior a una maquinaria parada.
Como se informó oportunamente, la cooperativa SanCor fue declarada en quiebra por la Justicia tras acumular una deuda cercana a US$120 millones y no poder sostener su plan de pagos. El fallo, firmado por el juez Gelcich, se dio luego de que fracasara la instancia del concurso.
La Nación – José E. Bordón