La estabilidad también se reflejó en las distintas plazas relevadas por el Ipcva. Mientras en Rosario la carne aumentó 0,7%, en Córdoba registró una caída de 0,5%. En el AMBA, los resultados fueron dispares según la zona: la Ciudad de Buenos Aires mostró una baja de 1%, el sur del conurbano retrocedió 0,07%, mientras que la zona norte y el oeste exhibieron leves incrementos de 1,2% y 0,4%, respectivamente.
Aunque en términos interanuales la carne vacuna acumula una suba del 57,9%, el dato de mayo refuerza la percepción de que el mercado ingresó en una etapa de mayor estabilidad luego de los ajustes registrados durante el verano. Así, uno de los productos con mayor peso en la mesa de los argentinos dejó, al menos por ahora, de convertirse en una amenaza para la desaceleración inflacionaria.
Eugenia Brusca, economista del Ipcva, recordó que mayo suele ser un mes tranquilo en precios, estacionalidad y faena por debajo del millón. “No ha llegado el frío y hay pasto para los animales. Las lluvias son estables por ahora. La retención [de ganado] se empieza a ver de a poco", observó.
Por otra parte, señaló que el consumo móvil dio 47,3% para abril último, dado que mayo aún no está calculado. “Lo que sobra se lo lleva la exportación, que está firme, pero no hay trade-off, sino productos distintos, por época del año. China y Estados Unidos están en supercrecimiento. Aclaro: no solo vemos contracción en carne, sino también en pollo y cerdo. Y ellos tienen el precio estancado, muy por debajo de la inflación", mencionó.
Para la economista, el problema es del poder adquisitivo, no del precio de las carnes. “La baja de la media res va acorde al precio de la carne. Estuvo por encima en las últimas mediciones y hoy apalanca lo ganado antes. Si no sucede nada raro, los precios en invierno tendrían que estar planchados, porque ya estuvieron por encima de la media de la inflación. Dependerá de cuánto retenga el productor, ya sea por pasto disponible, por fríos intensos o no, por expectativas, por lluvias y por si aparece alguna política, no solo interna sino también externa, que mueva el tablero”, destacó.
Para Víctor Tonelli, consultor ganadero, los valores son estacionales y responden a una fuerte presión de los frigoríficos y matarifes-abastecedores. Según explicó, en el caso del mercado interno las ventas cayeron y los márgenes no cierran, lo cual suena creíble. “Los exportadores aducen lo mismo, aunque en ese caso me permito dudar de la veracidad de ese argumento, considerando los valores que paga la exportación y una baja cercana al 5% en el último mes en el costo de la materia prima destinada a los cortes exportables”, observó.
Dijo que esta situación "podría mantenerse durante junio, pero presumo que en julio el ganado volverá a aumentar".
“Nada que tenga un impacto significativo en el IPC, pero sí que continúe una tendencia ascendente en los precios del ganado”, destacó.
La Nación – Belkis Martínez