Lo cierto es que de la lista de 178 trabajadores que Atilra (Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera) elaboró para realizar el mantenimiento y control de las seis plantas de la firma, 101 corresponden a Sunchales, por lo tanto, debería estar activa una guardia mínima. Esto demuestra que la nómina pedida por el juez, de la que quedaron afuera 736 empleados que el próximo 22 de junio se desvincularán de forma completa de Sancor con el pago a futuro del 50% de la indemnización, no cumple con su objetivo, que era el de evitar todo tipo de eventos, como el de este domingo.
A esto se agrega que con la asamblea extraordinaria que el pasado 30 de abril desarrolló lo que quedaba del Consejo de SanCor, para darle formalidad al pedido de quiebra, ya ningún funcionario debería tener acceso al lugar, a las decisiones de la empresa, ni a las plantas, ya que para este fin están la co-administradora designada por la justicia, Lucila Prono; y el síndico principal, Ignacio Pacheco Huber.
Por eso, supuestamente a esta altura, Gornati debería estar por completo desvinculado de la cooperativa quebrada, ya que fue el juez Marcelo Gelcich el que debería haber retirado además de las llaves, todo tipo de dispositivo y medio de comunicación correspondiente a la empresa, tal como lo explicitaba en el escrito que puso fin a la estructura anterior de la láctea.
De todas maneras, hay versiones que seguirían vinculando al ex gerente general a otras plantas de Sancor, en futuras ofertas en la licitación que se abran en el marco de la quiebra y en la idea de segmentar las propiedades que sobrevivan a las garantías de los acreedores.
En Sunchales, el rumor de esta tarde era claro, el de un hecho más que debilita la estructura de una planta que tiene una desinversión de años, que ya había sufrido un incendio en una caldera, un hecho de inseguridad con los materiales del laboratorio a fines de 2023, en tiempos de los bloqueos; y que todo estaría en línea con desanimar a inversores del sector lechero, allanando más el camino para los capitalistas cercanos al gremio.
Bichos de Campo – Elida Thiery