Sin embargo, la venta de urea viene retrasada. En Cañada de Gómez explican que los productores más planificados, que cuentan con asesoramiento técnico y financiero, anticiparon compras. “La mayoría ya aseguró la urea a unos 575 dólares por tonelada”, señalaron. Pero otros productores todavía esperan y siguiendo de cerca las cotizaciones. En productores de escala media a baja las decisiones se toman más sobre la marcha. Pero esta estrategia podría estar equivocada porque el precio de la urea subió esta semana.
“Nos comimos el amague, nos fuimos a tomar un café y cuando volvimos la urea pasó de 550 a 620 dólares por tonelada”, señalaron técnicos de Alvear.
Fertilización cautelosa
El mercado de fertilizantes muestra una dinámica más cautelosa y heterogénea, aunque la mejora de semanas atrás llevó a un gran cambio de la relación insumo-producto. Pero hoy parece dar señales de otro cambio de tendencia. De todas maneras, actualmente, se necesitan 3,2 toneladas de maíz para comprar una tonelada de urea, por debajo de las 4,8 toneladas de hace tan solo dos meses y de las 3,4 de un año atrás. “Para el seguidor de las estadísticas, es interesante notar que este valor sigue estando debajo de la media de los últimos cinco años (3,5)”, señalaron desde GEA.
La velocidad con que se concrete este proceso podría ser clave, ya que el nivel de fertilización define el potencial de rendimiento al que aspirarará el maíz en una campaña en la que el agua podría no ser la limitante.
Mientras tanto, la cosecha de maíz tardío avanza con demora y algunos rindes por encima de lo esperado. Hasta el momento se recolectó el 53% de los lotes, frente al 90% cosechado a esta altura en la campaña anterior. En Bigand y Marcos Juárez, la elevada humedad ambiental de los últimos días impidió avanzar y se espera que el grano baje la humedad para retomar el ritmo de trilla. El panorama es diferente en el centro-sur de Santa Fe y noreste de Buenos Aires. En María Susana la cosecha está próxima a finalizar, mientras que en Baradero ya se recolectó más de la mitad del área. Los resultados de esta primera mitad cosechada son alentadores: el rendimiento promedio regional se ubica en torno a los 85 qq/ha.
Mercados impactados
Los conflictos bélicos empujan el precio internacional de la soja, pero también el de los granos. La curva de futuros de trigo en A3 llegó a su segundo punto más alto en el año. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, la mejora en las cotizaciones con vencimiento en diciembre 2026 y enero 2027 alentó la fijación de precios para negocios anticipados, y en la última semana se le puso precio a 65.000 toneladas del cereal de la nueva campaña, ocho veces más que la media de las seis semanas anteriores. Sumado a las tensiones geopolíticas, los pronósticos pesimistas para la cosecha en Europa hacen prever un balance global más ajustado. En este sentido, los efectos adversos de la ola de calor en el Viejo Continente y una primavera particularmente seca golpearon severamente las condiciones del cereal en Francia y otros orígenes importantes para la oferta de la Unión Europea.
La cosecha de maíz en Argentina continúa avanzando en las últimas semanas, alcanzando el 78% del área a nivel nacional. Mientras se observa un elevado impulso en el ritmo de fijaciones semana a semana (como se ha mencionado en el reporte anterior), el line-up viene tomando fuerza. La exigencia logística en el frente exportador se ha reflejado de forma directa en las cotizaciones locales. El precio pizarra para el 22 de julio se ubicó en u$s 190,03 por tonelada, acumulando un alza del 5,8% respecto de los u$s 179,5 por tonelada registrados a comienzos de mes.
Geopolítica de la soja
Las esquirlas de la conflictividad global también golpean a la soja. Por el recrudecimiento de las hostilidades entre las potencias y el bloqueo de la salida de petróleo desde Irán, el crudo se disparó y volvió a superar los u$s 90 el barril. De esta forma, el mercado reajusta al alza nuevamente las cotizaciones de la soja y el maíz, debido a su vínculo con la producción de biocombustibles.
Fogoneada por las subas del petróleo, la soja llegó a los u$s 455 por tonelada en Chicago, un nuevo máximo en más de dos años. Al igual que con el trigo, el nivel de precios actual se coloca por encima de lo que se veía durante el punto de mayor tensión en Medio Oriente. Que el techo alcanzado esta vez sea superior al de ese momento se explica por un factor alcista adicional que está jugado: China volvió a mostrar interés por abastecerse con soja norteamericana.
La Capital