Desmenuzando estos números se observa que el principal motor de la mejora fueron los mayores ingresos del establecimiento “50 y 50”, que aumentaron 7% intermensual como resultado de la mejora en las cotizaciones de los granos.
“A modo de referencia, el precio FOB de la soja pasó de USD 417/ton en junio a USD 452/ton en julio, con una suba del 8,6% real intermensual. El precio del maíz, por su parte, aumentó de USD 197 a USD 208/ton, anotando una mejora del 5,4%”, detallaron desde el IERAL.
Los costos, en cambio, operaron en direcciones opuestas según el régimen de tenencia. Para los productores propietarios contribuyeron a la mejora, cayendo 1,5% intermensual en los establecimientos “5 y 50”.
Para los arrendatarios, por otro lado, los costos jugaron en contra: aumentaron 1,9% en zona núcleo y 0,5% en zona extrapampeana. La explicación hay que buscarla, justamente, en los arrendamientos: “al estar fijado en toneladas de soja, la misma suba de precios que impulsó los ingresos encareció el alquiler en unos USD 44 por hectárea en zona núcleo y USD 22 en zona extrapampeana”, explicaron.
Y resumieron: “Si se toma perspectiva, a pesar de la mejora del último mes, los márgenes de julio de 2026 se ubicaron entre USD 135 y USD 183 por hectárea por debajo del promedio de enero de 2018 a diciembre de 2025, según el caso”.
En cuanto a la carga tributaria, el trabajo mostró que, durante los últimos doce meses, los impuestos absorbieron el 55,4% del excedente económico en zona núcleo y el 76,4% en zona extrapampeana.
En ese cálculo, los DEX explican buena parte de la diferencia al gravar el valor de la producción y no el resultado neto, por lo que afectan proporcionalmente más a las zonas con menor excedente económico.
¿Y qué hubiese pasado si los DEX hubieran sido cero durante ese periodo? En un ejercicio contrafactico, el IERAL estimó que “el margen del productor propietario habría aumentado 212 dólares por hectárea en zona núcleo, y 160 en zona extrapampeana, mientras que la carga tributaria habría bajado del 55,4% y 76,4% al 33,0% y al 39,3%, respectivamente”.
“Por cada USD 100 de DEX eliminados, alrededor de USD 70 se habrían transformado en un mayor margen para el productor y los USD 30 restantes habrían retornado al Estado mediante una mayor recaudación de otros impuestos, principalmente Ganancias”, concluyeron.
Bichos de Campo