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Sábado, 29 Agosto 2026 02:29

Puerto de Bahía Blanca: bajaron a 300 los camiones demorados, pero el conflicto gremial sigue abierto

El conflicto gremial que desde hace varios días afecta la operatoria agroexportadora del puerto de Bahía Blanca mostró este viernes una primera señal de acercamiento, luego de que la Secretaría de Trabajo adelantara una audiencia entre la Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) y la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (Urgara). Si bien todavía no hubo un acuerdo salarial, las partes mantuvieron abierto el canal de negociación y volverán a reunirse el próximo martes, esta vez de manera presencial en la ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, las dificultades logísticas continúan, aunque se redujo la cantidad de camiones afectados respecto de los niveles registrados durante los últimos días.

Este viernes había alrededor de 300 camiones alcanzados por las demoras, de acuerdo con las estimaciones de las autoridades del puerto. Dos días atrás, la entidad había informado que solamente Terminal Bahía Blanca acumulaba más de 500 unidades, en medio de un fuerte ingreso de granos. Parte de esa descompresión se explica porque algunas compañías comenzaron a derivar mercadería hacia otros puertos, ante las dificultades para sostener el ritmo habitual de trabajo en Bahía Blanca.

Sin embargo, desde el sector empresario remarcaron que la situación todavía está lejos de haberse normalizado y advirtieron que durante el fin de semana también está prevista una importante llegada de granos por ferrocarril. Esto podría complicar la operatoria.

Según indicó Federico Spoturno, gerente general de la CPPC, a LA NACION, el Gobierno está interesado en que esto se solucione. “Adelantó la audiencia que estaba prevista para principios del martes y quiere que se reencaucen las negociaciones”, señaló. Después del encuentro de este viernes, desde la cámara consideraron que el diálogo comenzó a encaminarse. “Mantenemos el canal abierto y con buena predisposición, pero también expusimos que lo que ofrecimos es el máximo que las empresas están en condiciones de dar”, afirmó.

El conflicto comenzó esta semana cuando trascendió que delegados de Urgara informaron a las empresas operadoras que no se iban a realizar horas extras. El gremio reclama una recomposición acumulada que llegue al 35,20%, mientras que la Cámara de Puertos Privados Comerciales ofrece un 31,99%, frente a una inflación anual que estima en torno del 30%. La propuesta empresaria también incluye en esta etapa un aumento del 16% y una suma remunerativa de alrededor de $359.000.

Un dato que en la entidad empresaria consideraron favorable y “positivo” fue la participación en la audiencia de este viernes de Pablo Hugo Palacio, secretario general de Urgara, por su capacidad para tomar una decisión final sobre un eventual entendimiento. No obstante, el conflicto operativo sigue abierto. Hoy rige una conciliación obligatoria, por lo que no existe un paro formal, pero los trabajadores cumplen estrictamente las tareas y horarios previstos en el convenio y dejaron de realizar horas extraordinarias, que se pagan adicionalmente. También se redujo la movilidad habitual de personal entre distintos puestos y sectores.

Spoturno destacó que ese esquema tiene consecuencias directas sobre el funcionamiento de las terminales. Cuando no hay un buque cargando, por ejemplo, parte de los trabajadores puede ser destinada habitualmente a reforzar la recepción y descarga de camiones. Esa flexibilidad permitió históricamente acompañar los picos de ingreso de mercadería dentro de una operatoria que funciona durante las 24 horas. “Hoy no tenés esa flexibilidad de trabajo porque están haciendo todo a rajatabla. No prestan las horas extras, que obviamente son voluntarias, pero entran dentro de un esquema de 24 horas, los 365 días, y siempre son acordadas y pagadas”, explicó Spoturno.

Según agregó, también se resintieron los reemplazos ante determinadas ausencias y la cobertura de posiciones adicionales. Como consecuencia, los análisis obligatorios de los granos y la posterior descarga de los camiones llevan más tiempo. Contó que la dificultad se hizo más visible porque coincidió con un fuerte incremento en la llegada de mercadería a Bahía Blanca. En estos días el flujo se ubicó entre 11.000 y 12.000 camiones, cuando para esta época el volumen habitual rondaría los 8000. “Si hay un aluvión importante como el que tuvo Bahía Blanca, entonces empieza a colapsar el sistema”, describió.

La cámara volvió a reclamar, además, que la Secretaría de Trabajo controle el cumplimiento de la conciliación obligatoria. Las empresas ya habían denunciado que la modalidad adoptada por Urgara implica, a su entender, un incumplimiento parcial de la medida y solicitaron una inspección. Hasta este viernes esa verificación todavía no se había realizado.

Urgara, en cambio, ya había rechazado esa interpretación. “Nunca hubo paro, nunca hubo medidas de fuerza ni se violó la conciliación obligatoria. Lo único que ocurrió es que los trabajadores no quisieron hacer horas extras, y eso forma parte de los derechos legítimos que tienen”, señalaron.

Sobre la negociación salarial, indicó que durante la audiencia de este viernes no se avanzó en profundidad sobre los porcentajes y que la discusión quedará concentrada en el próximo encuentro. “El Ministerio nos instó a negociar de forma presencial el martes 1° de septiembre, a las 14, para hablar estrictamente de los números y tratar de llegar a un acuerdo”, explicó.

Sobre la negociación salarial dijeron que existen avances y que el gremio analiza una nueva propuesta. “Hay una propuesta que estamos analizando, que es muy cercana a nuestra posición inicial y que vamos a validar el lunes”, afirmaron.

Bahía Blanca es el segundo nodo del país para los embarques de granos y derivados, detrás del Gran Rosario. Durante 2025 salieron desde sus terminales 13 millones de toneladas, el 13% del total nacional, según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

La Nación – Belkis Martínez