De un desperdicio a una oportunidad de exportación
Los cueros que se exportan corresponden a los mismos animales que son destinados a faena para la exportación de carne, principalmente cabras de descarte, es decir, animales que ya cumplieron su ciclo productivo.
La escala permite dimensionar el potencial de este nuevo negocio. Mientras que para completar un contenedor de carne se necesitan aproximadamente entre 1.200 y 1.300 cabras, para llenar uno de cueros se requieren entre 15.000 y 20.000 unidades.
Hasta el momento ya salieron tres contenedores desde la provincia en un período de tres a cuatro meses, mientras que un cuarto embarque se encuentra próximo a concretarse.
"El cuero salado es un hecho, ya es un hecho, pero el valor agregado de un cuero de chivo, en este caso, procesado de manera ecológica, natural, sin metales pesados, eso es lo interesante", señaló la subsecretaria.
En ese sentido, la funcionaria planteó que el desafío ahora consiste en pasar progresivamente de una elaboración artesanal a un esquema semiindustrial, que permita incrementar los volúmenes sin perder las características que distinguen al producto.
China, una puerta de entrada
El interés del mercado chino no se limitó a los cueros salados. Durante una jornada de inspección y control de calidad, representantes enviados desde China pudieron observar distintas muestras y también productos elaborados a partir de cuero caprino chaqueño.
Entre las posibilidades aparece la elaboración de marroquinería y productos terminados, como materas, portafolios y otros artículos.
"Curtido el cuero de chivo, y parece raro, pero es hermoso", describió Kasko al destacar la calidad que puede alcanzar el material una vez procesado.
La expectativa oficial es que la exportación de cuero salado funcione como una punta de lanza para avanzar hacia productos con mayor valor agregado y, a partir de allí, acceder a nuevos compradores.
"Siempre hablamos de una punta de lanza. Ahora está en tratar de ubicarlos y en promocionarlo, en mostrar que eso es posible y la muy buena calidad que se está logrando", sostuvo.
La apertura del mercado chino podría, de esta manera, convertirse en una carta de presentación para la producción caprina chaqueña ante otros destinos internacionales.
Diario Norte, Chaco