“Una de cada tres importaciones llega por puertos de Santa Fe”, fue una de las definiciones planteadas durante la charla para dimensionar el peso de la provincia en el ingreso de mercaderías al país.
En estos últimos años Paraguay ha sido el principal origen de las importaciones registradas. Principalmente, por el ingreso de poroto de soja destinado a la industria aceitera santafesina. Brasil, Estados Unidos y China también aparecen entre los principales proveedores, según los y las especialistas. Entre las mercaderías se encuentran maquinaria, equipos, insumos para la producción industrial y productos químicos.
La provincia, siempre según sostuvieron en las exposiciones de la tarde del miércoles, también tiene una participación importante en las exportaciones. Los productos originados en Santa Fe representan, en promedio, un 22% del valor de las exportaciones argentinas y el 27% de las toneladas. Si se consideran las mercaderías producidas en otras provincias que utilizan las aduanas santafesinas para salir al exterior, la participación alcanza cerca del 38% en valor y supera el 50% en cantidades en el período analizado.
“Como ventaja Santa Fe tiene destinos muy diversificados donde exporta”, remarcó Lucrecia De Jorge de la Bolsa de Comercio de Santa Fe y contó que India representa cerca del 17% de las exportaciones santafesinas, mientras que Brasil, China y Vietnam también ocupan lugares relevantes. La Unión Europea, tomada como bloque, concentra otro 12% gracias a los recientes acuerdos comerciales. Especialmente, el de Mercosur-Unión Europea y el de Argentina y Estados Unidos. En el caso europeo, señalaron que existe una coincidencia entre la demanda de manufacturas de origen agroindustrial y la estructura productiva santafesina. Esos bienes representan cerca del 80% de las exportaciones provinciales.
La Hidrovía y el ferrocarril, dos claves para bajar costos
Como último eslabón, el análisis del comercio exterior se encadenó con el de la infraestructura. Julio Calzada, director de Informaciones y Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, fue quien puso el foco sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay y la necesidad de mejorar las condiciones para transportar la producción argentina. Y es que Argentina exporta una parte importante de su producción de granos, harinas y aceites y se encuentra lejos de los principales centros de consumo mundial. Por eso, según Calzada, la eficiencia logística resulta determinante. “El problema nuestro es que estamos lejos de los centros de consumo. Por lo tanto, hay que ser muy eficiente en materia de transporte y logística”, planteó el especialista.
La Hidrovía Paraná-Paraguay se extiende por unos 3.400 kilómetros, desde Puerto Cáceres, en Brasil, hasta Nueva Palmira, en Uruguay por lo que para el economista todavía existe margen para ampliar el movimiento de cargas por ese corredor. En particular, el potencial de transportar minerales provenientes de Brasil.
Calzada también destacó el desarrollo alcanzado por el complejo portuario del Gran Rosario. Según explicó, el crecimiento de la producción argentina y de la capacidad industrial de la región estuvo acompañado por las obras de dragado y balizamiento del río Paraná. “El Gran Rosario no hubiera podido ser lo que hoy es concretamente en materia portuaria si no hubiera sido por el dragado y balizamiento”, sostuvo el analista.
En ese esquema, el ferrocarril aparece como otra pieza para mejorar la competitividad. La licitación del Belgrano Cargas y del ramal San Martín fue señalada como una oportunidad para reducir costos, retirar camiones de las rutas y mejorar la conexión entre las zonas productivas y los puertos.
En sintonía, Graciela Alabarce, presidenta del Ente Administrador del Puerto de Rosario (ENAPRO), organismo público no estatal que dirige, administra y explota el Puerto de Rosario, aportó la mirada sobre el desarrollo del puerto público, señalando que la Terminal Puerto Rosario registró un incremento del 40% en el movimiento de contenedores y superó los 105.000 este año. También puso la mirada sobre el potencial que puede tener Rosario como nodo para las cargas vinculadas con la minería.
Según Alabarce, el puerto necesita prepararse para acompañar el crecimiento de esa actividad y contó que hubo una misión comercial a Chile para conocer la experiencia de puertos mineros. “La decisión política de esta etapa es convertir también dentro de la provincia de Santa Fe al hub minero, que dentro de 20 años sea también el más importante de Sudamérica”, sostuvo y advirtió que para ello es necesario fortalecer las conexiones ferroviarias. “Es fundamental para abaratar costos, para sacar camiones de las rutas, para mejorar nuestra logística”, dijo sobre la licitación del Belgrano Cargas y el ramal San Martín.
Finalmente, la funcionaria también destacó que la provincia viene trabajando para incorporarse a las cadenas de valor vinculadas con el petróleo, el gas y la minería, aunque Santa Fe no sea una provincia productora de minerales. En esa cadena ya participan cientos de empresas santafesinas de sectores como autopartes, metalmecánica y biotecnología.
Infraestructura para convertir potencial en actividad
El cierre de la jornada volvió sobre una cuestión transversal: Santa Fe tiene producción, puertos y mercados, pero necesita infraestructura para aprovechar plenamente esa posición. Analistas de la Bolsa de Comercio de Santa Fe señalaron que la región Centro aportó, entre 2011 y 2023, un 30% más de recursos que los que recibió a través de coparticipación y gasto nacional, planteando así la necesidad de sostener inversiones que permitan mejorar la competitividad y reducir los costos logísticos. Un llamado directo al gobierno nacional.
Uno de los ejemplos expuestos fue el norte santafesino. Para un productor de departamentos como 9 de Julio, Vera o General Obligado, el costo logístico representa en promedio alrededor del 20% del valor de una campaña. La incidencia disminuye a medida que la producción se acerca a los puertos.
La infraestructura energética también aparece como un límite para agregar valor en origen. En el caso del algodón, apenas entre el 10% y el 20% de la producción provincial se desmota dentro de Santa Fe. El resto se traslada a otras provincias, en parte por las dificultades para contar con la capacidad eléctrica necesaria para instalar desmotadoras en el norte. “Se necesita inversión en transporte y energía para que Santa Fe pueda seguir conectando a Argentina con el mundo”, concluyó Lucrecia De Jorge en una de las últimas charlas de la jornada.
El Litoral, Santa Fe – Agustín Aranda