“Buscamos alternativas de urea en África, Nigeria, Angola y en China, porque los precios en Brasil estaban en una situación imposible”, agregó. Según explicó, la situación de ese producto ahora está más equilibrada.
Brasil también tuvo dificultades para conseguir fósforo, un insumo especialmente importante para su producción debido a las características de sus suelos. Oliveira Soares explicó que actualmente el país tiene un déficit de cinco millones de toneladas de fósforo. La semana pasada, el ministro brasileño André de Paula viajó a Marruecos para negociar el abastecimiento y alcanzó un acuerdo por 3,8 millones de toneladas para la próxima siembra. “Esta acción política prácticamente salvó la siembra de verano de Brasil”, afirmó.
En ese escenario, Oliveira Soares habló de las posibilidades que tiene la Argentina para abastecer parte de esas necesidades. “Ustedes están sentados en un gran yacimiento de combustibles y de fertilizantes, que es Vaca Muerta”, sostuvo. Y agregó: “Brasil está listo para absorber y comprar lo que Argentina produce, tanto en combustible como en gas, principalmente en cuanto a fertilizante”.
Otro de los productos que mencionó fue el potasio. Brasil consume alrededor de 16 millones de toneladas por año y necesita importar grandes cantidades, entre otros países, desde Rusia y Bielorrusia. Oliveira Soares destacó que la Argentina cuenta con recursos de potasio en la zona del río Colorado, entre Mendoza y Neuquén, y planteó la posibilidad de que una parte de la demanda brasileña pueda abastecerse desde allí. “Ustedes tienen lo que necesitamos nosotros de potasio. Brasil consume por año algo promedio de 16 millones de toneladas de potasio”, afirmó. Luego hizo una comparación con los países donde Brasil compra actualmente ese insumo: “Y compramos de Rusia, de Bielorrusia. Estamos cerquita de ustedes”.
Coincidencias
Iraeta coincidió con el planteo del funcionario brasileño y habló de las posibilidades que tiene la Argentina de aumentar la producción de fertilizantes a partir del gas. En ese punto mencionó un proyecto que requerirá una inversión superior a los US$2500 millones para producir urea. Se trata del proyecto de Pampa Energía para construir una planta de urea en Bahía Blanca, que demandará una inversión de US$2700 millones y tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas por año. La compañía prevé que Brasil sea el principal mercado de exportación de la futura planta, mientras que el inicio de la producción está previsto para fines de 2029.
“La Argentina tiene el gas necesario para producir toda la urea que necesita, más la que puede llegar a necesitar Brasil, por lo menos la mitad”, aseguró Iraeta. La nueva fábrica se sumará a la producción que ya tiene el país a través de Profertil, cuya planta también está ubicada en Bahía Blanca. La empresa tiene capacidad para producir alrededor de 1,3 millones de toneladas de urea por año, además de unas 790.000 toneladas de amoníaco.
Para Iraeta, producir más fertilizantes en la Argentina permitiría abastecer la demanda local y, al mismo tiempo, venderle a Brasil un insumo que actualmente debe buscar en mercados más alejados. “El hecho de tener estas relaciones ágiles, flexibles y racionales nos permite aprovechar también esas ventajas comparativas que tenemos”, afirmó.
Sobre el potasio, el secretario de Agricultura recordó que su desarrollo ya estuvo entre los proyectos previstos en el país, pero finalmente no avanzó. “Respecto del potasio, es curioso, pero era algo que estaba en el radar, que estaba en agenda, de repente por complicaciones políticas, pura y exclusivamente, quedó a un lado”, dijo. Iraeta sostuvo que retomar esos proyectos podría generar más exportaciones para la Argentina y, a la vez, facilitarles el acceso a esos insumos a Brasil. “Nos sirven a nosotros, porque nos entran divisas, le sirven a Brasil, porque con eso produce más, produce eficientemente y le sirve al mundo porque hay más comida, todo es lineal”, señaló.
Oliveira Soares también mencionó las posibilidades de aumentar las ventas argentinas de gas. Según indicó, Brasil actualmente compra ese producto en lugares como Medio Oriente y China, mientras que la Argentina cuenta con importantes reservas y está mucho más cerca.
“Compramos gas de Medio Oriente, de China, del hemisferio norte, y Argentina tiene mucho y con buena calidad”, afirmó. Para el funcionario brasileño, esa situación abre una oportunidad para profundizar el intercambio entre ambos países. “Estos son temas para que el sector productivo fortalezca la interacción, porque Brasil es un socio seguro para Argentina”, cerró.
La Nación – Pilar Vazquez