Por ejemplo, con la información correspondiente, la inteligencia artificial (IA) permite analizar cómo un herbicida impactó en el rendimiento o prever contingencias climáticas.
En 2019, Franco Vizzio cofundó Orbely, una empresa de soluciones digitales que opera en más de 60.000 hectáreas distribuidas en 13 provincias. Su premisa es clara: hacer agronomía en alta resolución. Y para eso, había que transformar datos sueltos en decisiones concretas.
“Veíamos mucha información valiosa guardada en pen drives, Excel o plataformas aisladas que no se traducía en valor a campo”, cuenta. Así nació un servicio que combina asesoría técnica con ciencia de datos, adaptado a empresas que siembran desde 60 a 50.000 has.
Hoy, Orbely cuenta con su propio motor de análisis y con CROPilot, un copiloto agronómico basado en IA que desarrolló en conjunto con Darwoft, la software factory con la que se asociaron para dar forma a esta herramienta que procesa datos satelitales, climáticos y de campo para generar alertas en tiempo real, construir escenarios predictivos y brindar recomendaciones precisas durante todo el ciclo del cultivo.
Uno de los mayores logros, según Vizzio, fue liberar tiempo del equipo técnico gracias a la automatización del análisis de datos geoespaciales. “Eso nos permite enfocarnos en diseñar estrategias agronómicas sustentables, basadas en evidencia y ajustadas en tiempo real”.
Más cultura que tecnología
Ambos productores de la Regional Montecristo coinciden: el mayor desafío no es técnico, sino cultural. “La IA no reemplaza personas. Las potencia”, afirma Vizzio. “El conocimiento solo no alcanza; hay que poder accionarlo. Y ahí es donde entra la tecnología”.
Para Flesia, la clave está en perderle el miedo. “Que el productor se acerque, que no borre sus datos. Nosotros lo ayudamos a usarlos”. Y agrega: “La IA está hecha para acortar tiempos, tomar mejores decisiones y minimizar riesgos”.
Las barreras son reales: falta de conectividad, formación, recursos económicos. Pero también es real el riesgo de quedar afuera. “La amenaza no es la tecnología, es no aprovecharla”, sentencia Vizzio. En tiempos de incertidumbre, el dato ordenado, interpretado y accionado puede ser el mejor insumo del productor.
La digitalización es un desafío común en el agro. En esa línea, el próximo 5 de septiembre, productores Aapresid liderarán en Necochea una jornada libre y gratuita para debatir sobre la IA, que contará con referentes como Martín Oesterheld, Fernando Andrade, Ramón Gigón y el divulgador Sebastián Bortnik.
Tranquera Abierta – Diario Puntal, Río Cuarto