Julio confirmó los pronósticos de un invierno con lluvias por encima de lo normal y con una muy buena distribución, llegando al oeste y hasta algunas zonas del norte del país. Fue otro mes muy importante para aumentar las probabilidades de esperar un escenario de alta producción.
El área sembrada en 6,9 millones de hectáreas, tal como se implantaron en la campaña récord de trigo, la del 2021/22.
Maíz y chicharrita
Respecto de la campaña 2024/25, la GEA reportó que las labores de recolección de maíz cubren el 88% de la superficie, confirmando las estimaciones de una producción total de 48,5 millones de toneladas.
Las señales de recuperación del área maicera para la 2025/26 son claras en general, con mayores certezas para el centro del país, pero con un norte en el que la chicharrita vuelve a generar preocupación.
Para la región central, las intenciones de siembra son de un rango de aumento interanual de 15% a 20%. Esto se da en un contexto en el que la soja pierde atractivo por márgenes, hay una lenta exploración hacia la integración con la ganadería en determinadas zonas y el maíz cuenta con excelentes expectativas debido al punto de partida de las reservas de humedad para las siembras tempranas.
En Chaco también se sembraría más maíz, pero se estaría muy lejos de recuperar los valores históricos previos al gran brote de chicharrita. El trigo le sirve de hospedante para pasar el invierno. Otro freno para el avance del maíz en el norte son los márgenes ajustados. “En Chaco dejan muy claro que los costos dejan al algodón y al girasol como los únicos cultivos que son negocio”, señalaron los especialistas de la Bolsa.
Agroclave – La Capital