No todo está hecho y falta mucho y muchas veces los productores lo expresan en las redes sociales: falta una hoja de ruta cierta para el final de los derechos de exportación. Los dirigentes lo saben y se lo hacen saber al Gobierno. La cuestión pasa por los tiempos, las necesidades de las autoridades y, en el terreno de los productores, la paciencia y su realidad económica.
Quienes conocen la dinámica interna de la Mesa de Enlace reconocen que hoy los reclamos se canalizan mucho más con el actual Gobierno, lo que pone de relieve una mejor relación. Destacan que se abrieron distintas instancias de diálogo que, si bien no siempre conducen a resultados, eso no invalida la conversación. Esta semana, por ejemplo, se reactivó un espacio amplio como el Consejo Consultivo del Senasa, lo que permitirá abordar temáticas ligadas a lo sanitario con todas las voces presentes.
Es cierto que, vale recordar, aún con diálogo, no siempre el Gobierno hizo lo que le pedían. Por ejemplo, pese a los reclamos de productores patagónicos, siguió adelante con la flexibilización de la barrera sanitaria. También aceleró con la identificación electrónica del ganado aunque algunos sectores pedían que, antes que obligatoria, la medida fuera voluntaria. Tampoco fue muy receptivo con la situación del INTA cuando se le plantearon objeciones con la fallida última reforma.
Y por más que las inundaciones en el centro oeste bonaerense vienen desde marzo pasado, recién hace diez días se activó un despliegue del Gobierno con anuncios que, si bien fueron bienvenidos, dejaron sabor a poco frente a la magnitud de la tragedia. Esta semana, en tanto, se supo que el gobierno bonaerense tomó la mala decisión de avanzar con un adicional del 25% en el Inmobiliario Rural, lo que despertó una fuerte y a tiempo reacción de Carbap. Si bien los distritos inundados están bajo la emergencia, no es buena señal general avanzar con más presión tributaria.
En este contexto, hay entidades que tienen un norte definido para este momento. CRA, por ejemplo, reforzó su despliegue territorial con dirigentes que participan en exposiciones provinciales, acompañan federaciones locales y fortalecen el contacto “cara a cara” con productores de cada región. Cuentan que, a modo de ejemplo, solo este año se visitaron más de 50 exposiciones.
“Esto le da legitimidad y respaldo para actuar ante el Gobierno como representante de todo el campo, no solo de las grandes zonas tradicionales”, destaca un observador rural.
Para quienes están en la trastienda de la Mesa de Enlace, hoy prima una suerte de discurso de “modelo de desarrollo” que apunta a llamar al Gobierno a construir alianzas. El punto clave, indican, es no quedarse solo en la queja, sino mostrarse como actores que buscan sumar. Hay expectativas de que el sector pueda participar en la discusión por las reformas estructurales en materia impositiva y laboral con el nuevo Congreso.
Campo – La Nación – Fernando Bertello