La densidad de siembra del maíz es de 65.000 plantas por hectárea, con fertilización ajustada a análisis de suelo. “Aplicamos fósforo y potasio en la siembra, algo de urea en el arranque y completamos entre 180 y 250 kilos del fertilizante nitrogenado en una segunda aplicación en V6”, precisó el directivo.
El maíz se integra en una rotación agrícola-ganadera que arranca con arroz y continúa con trigo, un esquema que aporta estabilidad productiva y control de malezas.
El riego es clave para producir maíz porque los suelos tienen poca capacidad de retención del agua. El riego es clave para producir maíz porque los suelos tienen poca capacidad de retención del agua.
Copra S.A. produce alrededor de 1.000 hectáreas de maíz por año, destinadas principalmente a la alimentación de su propia ganadería, tanto en recría como en engorde.
“Estamos en rindes de entre 7.000 y 7.500 kilos por hectárea. Para nosotros es un buen rinde porque nos da rentabilidad y, sobre todo, seguridad en la alimentación de la hacienda”, afirmó Jetter.
El contraste con el secano es marcado. “Producir maíz sin riego es muy riesgoso. Podés sacar 6.000 kilos o caer a 2.000 o 3.000 si te toca un año seco. Por eso todo el maíz que hacemos tiene posibilidad de ser regado”, agregó.
Plagas y desafíos
En materia sanitaria, la chicharrita dejó de ser el principal problema esta campaña, pero aparece un nuevo desafío. “Estamos viendo una pérdida de resistencia de los híbridos Bt al cogollero. Es algo que se vio en todo el país y que puede transformarse en una plaga preocupante”, advirtió Jetter, quien anticipó la necesidad de más monitoreo y aplicaciones preventivas.
En cuanto a malezas, el maíz aporta ventajas dentro de la rotación. “El paquete herbicida del maíz nos ayuda a controlar malezas que en el arroz son muy complicadas”, explicó.
El valor del lote primicia
Es la primera vez que la empresa logra ingresar el lote de primicia. “Hacemos maíz hace más de 10 años. En la campaña pasada, cuando apareció el lote primicia, nosotros ya habíamos cosechado. Ahí nos dimos cuenta de que podíamos llegar primero”, contó.
Para Jetter, el reconocimiento tiene un valor que va más allá del premio. “Sirve para mostrar que en Corrientes se puede producir maíz, que se puede rotar con el arroz y que la mejora de los precios de la ganadería está impulsando una mayor tecnificación. La producción agrícola empieza a ser una herramienta clave para hacer más competitiva la ganadería”, sostuvo.
Finalmente, Jetter remarcó el impacto estratégico del maíz en Corrientes. “Entre el 80% y el 90% del maíz que consume la provincia para recría se importa desde Chaco o Entre Ríos. Tener maíz producido localmente es un cambio sustancial para la ganadería y una gran oportunidad para la región”, concluyó.
Rural – Clarín – Esteban Fuentes