Michel presentó un proyecto para crear un mecanismo de supervisión del acuerdo Mercosur-UE en el ámbito de la Bicameral y varios de los peronistas que votaron el acuerdo se apoyaron en una publicación en este sentido de este legislador, que circuló para dar sus discursos. El escrito hablaba de un acuerdo que "no es perfecto", pero que debía aprobarse en el contexto actual del comercio internacional, y de la baja inserción argentina en el comercio internacional.
Los oficialistas Damián Arabia (presidente de la Comisión del Mercosur) y Juliana Santillán (presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores) habían bastoneado el dictamen que se logró el miércoles, con el protagonismo de Nicolás Mayoraz, Martín Ardohain, Karina Banfi y otros representantes de diferentes bancadas, desde La Libertad Avanza hasta la Coalición Cívica, incluyendo al PRO y a la Unión Cívica Radical.
En ese debate quedó claro que la vieja grieta sobre el modelo de país se transformó en una señal auspiciosa de puente integrador, que podría ir más allá de la Unión Europea, y plantearse como una plataforma de impulso a la agroindustria después de años de trabas ideológicas y fiscales.
El pacto intercontinental crea una de las mayores zonas de libre comercio del mundo y, tras la aprobación de Diputados, deberá ser tratado por el Senado en los próximos días para su ratificación completa en Argentina. Por primera vez en 25 años de negociaciones zigzagueantes, los gobernantes de los cuatro países fundantes del Mercosur están en sintonía para hacerlo ratificar lo antes posible.
Todos los gobiernos del Mercosur están acelerando sus procesos de ratificación en sus respectivos congresos. Y aunque en la Unión Europea, el acuerdo sufrió el contratiempo de que el Parlamento Europeo decidió por mayoría que la justicia europea analice ciertos aspectos que considera no suficientemente clarificados, la implementación podría comenzar en forma provisional en los próximos meses.
El entendimiento creará la mayor zona de libre comercio del mundo, con más de 700 millones de consumidores. Actualmente, unas 60.000 empresas europeas exportan al Mercosur —la mitad pymes— y podrían ahorrar 4.000 millones de euros anuales en derechos aduaneros.
Rural – Clarín – Mauricio Bártoli