De acuerdo con una fuente al tanto de las negociaciones entre la Argentina y Estados Unidos, el 15% se aplica en general al mundo. Podría ocurrir que lo acordado bilateralmente quede fuera del 15%, así como también las cuotas específicas negociadas. No obstante, la falta de precisiones genera cautela en frigoríficos y exportadores que ven con preocupación la volatilidad regulatoria en su principal mercado premium.
Jorge Pazos, presidente del Comité Argentino de Arándanos (ABC), reconoció que “sin lugar a dudas impacta” el hecho de tener un arancel adicional del 15% para los productos. Sin embargo, recordó que, si es aplicable para todos, “el efecto debería ser neutro”.
“Muchos productos están con arancel 0 y en el caso de la fruta con arancel 10%. Hay que analizar cómo se compatibiliza esto con la nueva decisión. El acuerdo es solo por un año, pero la dinámica de las declaraciones va más rápida”, afirmó el directivo.
Consultado sobre si quedarían alcanzados productos que no compiten con la producción estadounidense, respondió: “Así parece… aun cuando Argentina no sea un gran jugador dentro de la economía de EE.UU., hay liberados productos ciertos y otros con arancel”. Puntualizó que esto afectaría el mercado porque se suma a los aranceles del 10% que ya tiene la actividad.
En el sector del té indicaron que, por ahora, este nuevo derecho “no aplicaría a los productos", dado que están “sin aranceles desde noviembre”. Hasta el momento, en la cámara sectorial no se habría informado de cambios, por lo que interpretaron que no quedarían alcanzados por el gravamen.
En cambio, desde la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar), su presidente, Mario González, admitió que todavía no hay definiciones claras sobre la aplicación de este arancel en el vino: “Es todo muy cambiante y todo el tiempo… así que analizando, averiguando y tratando de entender”. El vino figura entre los productos que no estarían expresamente exceptuados en la proclama inicial, por lo que podría tributar el 15% si no media una aclaración posterior.
La industria pesquera anticipó un escenario más complejo, de acuerdo con Eduardo Boiero, presidente de la Cámara de Armadores de Pesqueros y Congeladores (Capeca), quien calificó la medida como “una mala noticia”, que se suma a que el sector no fue incluido en el acuerdo comercial bilateral y continúa afrontando derechos de exportación en la Argentina. “Se suma, además, a los derechos de exportación, retenciones, que hasta ahora el Gobierno no nos incluye en ninguna reducción ni eliminación”, señaló.
En el caso del limón, antes de la firma del acuerdo tenía una base arancelaria de 0%. Con la Sección 122 hasta ahora quedaría alcanzado por el adicional durante los 150 días o mientras la medida esté vigente.
Expertos en comercio exterior advirtieron que, al tratarse de una aplicación por país y no por producto, el arancel impactaría independientemente del nivel de competencia con la producción estadounidense. En el caso argentino, el limón tiene una inserción consolidada en el mercado norteamericano, pero enfrenta sensibilidad política en los Estados productores. Si el 15% se aplica sobre el arancel vigente, encarecería el producto argentino frente a otros proveedores. No obstante, aún resta dilucidar cómo interactuará con los compromisos bilaterales previos y si podrían preservarse cupos o tratamientos diferenciales.
Campo – La Nación – Belkis Martínez