“El sector enfrenta hoy una situación compleja, evidenciada por el bajo porcentaje de comercialización de semilla fiscalizada, lo que debilita el sistema en su conjunto y desalienta la inversión en genética y tecnología", advirtieron.
Frente a este escenario, mencionaron que es indispensable “avanzar en la conformación de una mesa de diálogo amplia e inclusiva, que integre a todos los eslabones de la cadena semillera, con el objetivo de construir consensos y superar las actuales posiciones antagónicas que impiden el desarrollo del sector".
Consideraron que la cámara reafirmó su convicción de que la semilla debe ser considerada un bien estratégico, en tanto constituye el primer eslabón de toda producción agropecuaria y un factor determinante para el crecimiento sostenible del país.
“Resulta fundamental el rol del Estado, que a través del Instituto Nacional de Semillas (Inase) debe actuar como garante del funcionamiento equilibrado de la cadena, promoviendo reglas claras, previsibilidad y condiciones que favorezcan la inversión y la innovación", dijeron.
Por último, desde Casem informaron que cuentan con propuestas concretas orientadas a destrabar el actual escenario de estancamiento. Manifestaron su plena disposición a trabajar de manera conjunta con todos los actores involucrados para alcanzar soluciones superadoras que beneficien al conjunto del sistema productivo.
En rigor, la discusión sobre una nueva ley de semillas y la eventual adhesión a Upov-91 aparece como telón de fondo de los reclamos actuales del sector semillero, que busca reglas más claras, previsibilidad y mecanismos que incentiven la inversión.
Campo – La Nación