Príncipe resaltó que las reivindicaciones impulsadas en 1912 siguen siendo actuales. "Las banderas de ese grito se transformaron en reivindicaciones que seguimos sosteniendo durante muchos años", señaló y remarcó que Bases Federadas, pese a ser una entidad joven desde el punto de vista institucional, reúne a dirigentes que se reconocen herederos de aquella tradición.
El dirigente consideró que el sujeto agrario que protagonizó aquella gesta histórica atraviesa hoy un proceso de invisibilización. "El pequeño productor no existe más para gran parte de la sociedad, de la dirigencia agropecuaria y de la dirigencia política, y eso es muy grave", sostuvo y agregó que el concepto genérico de "el campo" termina ocultando profundas diferencias entre los distintos actores que integran el sector agropecuario: "Cuando se dice que el modelo favorece al campo, desaparece el sujeto agropecuario", planteó.
Concentración productiva
Príncipe advirtió que durante los últimos años se profundizó un proceso de concentración productiva, situación que se aceleró con las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei. "Cada vez somos menos, no sólo en cantidad sino también en producción", indicó.
Como ejemplo, mencionó que unas 3.500 empresas concentran entre el 75% y el 80% de la producción de trigo y aseguró que fenómenos similares se observan en la lechería, la soja y diversas economías regionales.
El presidente de Bases Federadas sostuvo que esta situación se replica en actividades como la vitivinicultura, la producción yerbatera y la porcicultura. En el caso del vino, alertó que miles de pequeños productores se encuentran en riesgo debido a la caída de la rentabilidad tras las medidas de desregulación.
Respecto de la yerba mate, cuestionó la pérdida de atribuciones del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym). "Al eliminar el instituto, los yerbateros cobran la mitad de lo que cobraban antes", afirmó, y agregó que las protestas de los productores tuvieron escasa visibilidad pública.
Medidas anti campo
En ese contexto, Príncipe cuestionó además las reformas impulsadas sobre organismos como el INTA y expresó su preocupación por posibles modificaciones en la Ley de Tierras y en el régimen de semillas. "Es una vuelta de tuerca casi final y me preocupa muchísimo", afirmó.
Para el dirigente, una flexibilización de la normativa sobre tierras implicaría una mayor extranjerización y una pérdida de soberanía. "No es lo mismo que una familia trabaje la tierra a que grandes grupos económicos concentren enormes extensiones", sostuvo.
También rechazó eventuales cambios en el régimen de semillas que limiten el derecho al uso propio por parte de los productores y consideró que el desguace del INTA favorece a grandes compañías transnacionales.
Frente a este escenario, Bases Federadas propone recuperar políticas diferenciadas para pequeños y medianos productores, además de impulsar una nueva ley de arrendamientos rurales.
"Necesitamos contratos de cuatro o cinco años que den estabilidad al sujeto agrario y garanticen la sustentabilidad de las tierras", expresó Príncipe. Asimismo, reclamó herramientas financieras e impositivas específicas. "Si las políticas son iguales para todos, los pequeños seguiremos desapareciendo", concluyó.
Agroclave – La Capital – Álvaro Torriglia