Los altos precios del girasol están impulsando las siembras en todo el mundo. Las últimas proyecciones de producción mundial 2026/2027 del USDA pronostican una cosecha de 62,6 millones de toneladas, 13,4% superior a la de la campaña anterior. La molienda acompañaría este crecimiento, para alcanzar los 55,8 millones de toneladas, con un aumento del 11,6% interanual.
“Los stocks finales globales se ubicarían en 3,9 millones de toneladas, aún en niveles bajos en términos históricos; la relación stock/demanda total se mantiene ajustada en 6,1%, lo que continúa dando soporte a los precios internacionales del aceite”, se indica en un reciente informe de la Asociación Argentina de Girasol (Asagir).
El principal oferente mundial sigue siendo Rusia, con una producción estimada de 20,7 millones de toneladas (+11,4% interanual), seguido por Ucrania, con 13 millones (+18,2% interanual), y la Unión Europea, con 9,8 millones (+13,2%). En la Argentina la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estima un área por sembrar de 3 millones de hectáreas, frente a los 2,8 y a los 2,2 millones de hectáreas de los dos ciclos previos. Según Asagir, esa superficie podría generar una producción de 8 millones de toneladas, récord de los últimos años, muy superior a los 6,6 millones del ciclo previo.
Se prevé que el mercado internacional de aceites siga firme durante 2026 por el aumento del consumo y por el mantenimiento de conflictos bélicos. En el mercado interno, a mediados de julio se pagaban 662.850 pesos por tonelada de girasol, equivalentes a 447 dólares por tonelada. Los productores proyectan que, con el correr del calendario, se ingresará en los meses de menor oferta estacional, con posibilidad de precios más firmes.
Para el ciclo 2026/2027, se estima que continuará el interés por la oleaginosa, porque su precio aumentó más que el de sus insumos, lo que conforma una buena relación insumo/producto. En la decisión también pesará la abundante disponibilidad de humedad que muestran los suelos en todas las regiones girasoleras. Con precios del orden de 410-420 dólares por tonelada para marzo de 2027, el girasol volverá a ser un cultivo competitivo en varias zonas.
Por ejemplo, “en el oeste de Buenos Aires, puede dar lugar a un margen neto, en campo alquilado, del orden de 190-200 dólares por tonelada, similar al del trigo/soja y superior a maíz y soja tempranas”, resalta un asesor de Trenque Lauquen quien estima que, en 2026, esta oleaginosa puede seguir siendo el producto estrella en la góndola agrícola.
Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno