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Sábado, 01 Agosto 2026 13:46

Ganados y carnes. Ni la baja de precios de los últimos meses sacó a la hacienda de los valores récord

Por Ignacio Iriarte.

Si bien los precios de la hacienda han caído desde marzo último un 15% en términos reales, siguen siendo de los más altos de la serie histórica.

El precio actual del novillito en Cañuelas, unos 4.900 pesos por kilo vivo, resulta un 30% más alto que el promedio de las cotizaciones -a moneda constante- del período 2005-2025, ubicándose en un nivel cercano al de los máximos históricos obtenidos en noviembre del 2010 ($ 5.080 de hoy por kilo) o en enero-marzo del 2022 ($ 5.100 - $ 5.400) o en marzo del 2026 ($ 5.450 de hoy por kilo).

El precio del ternero de invernada, por su parte, con los $ 6.500 por kilo actuales, se ubica un 45% por encima del precio promedio de los años 2005-2025, siempre a plata de hoy.

El valor actual del ternero sólo es superado en los últimos 20 años por las cotizaciones obtenidas entre octubre del 2010 y marzo del 2011 ($ 6.800 - $ 6.900) y por los precios alcanzados recientemente, entre diciembre del 2025 y marzo del 2026 ($ 6.900 - $ 7.300).

Baja en la mortandad: los factores

Es difícil de precisar a cuánto alcanza la mortandad de ganado adulto (vacas, vaquillonas, novillos, novillitos, toros) en la Argentina, pero en la mayoría de los modelos que conocemos la misma está estimada entre el 2% y el 2,5% anual.

Cualquiera sea su nivel actual, la mortandad ha bajado considerablemente en los últimos años.

Por de pronto está el “efecto China”, que hace que con los buenos precios de las vacas éstas sean vendidas antes que se caigan y mueran en el campo, especialmente al final del invierno, lo que ha permitido la limpieza en los establecimientos de animales viejos o enfermos y de vacas vacías o improductivas.

Por otra parte, la generalización de la inseminación artificial y el uso de toros probados por bajo peso al nacer, ha permitido disminuir notablemente las distocias (partos difíciles o lentos), que antes -especialmente cuando estaban muy difundidos los cruzamientos- provocaban importantes pérdidas de vacas, vaquillonas y terneros en el parto.

Por otro lado, al haber una elevada proporción de novillos y vaquillonas en los feedlots, también disminuye -como promedio nacional- la mortandad, porque en general el porcentaje de mortandad en los corrales es inferior al de los rodeos que están en los campos.

Otro factor que contribuye a una menor mortandad de ganado adulto es el número creciente de animales que se vacunan preventivamente contra diversas enfermedades; en general se cuida más el ganado que tiempo atrás, es mayor la conciencia sobre bienestar animal y es mayor la injerencia de los veterinarios en el plan sanitario de los establecimientos.

Un dato que nos observa un veterano administrador de campos es que pese a los altos precios del ternero y de la rentabilidad de la cría, actualmente la faena de vacas preñadas tiene una participación del 15-20% en la matanza de esta categoría.

Debe decirse que la presencia fetos o nonatos en vacas y vaquillonas en las playas de faena es un fenómeno que se da en la Argentina desde siempre, porque hay miles de criadores que no tactan sus vacas y que refugan los vientres al final de su vida útil seleccionando por edad o por boqueo, pero habiendo recibido servicio ya las vacas viejas o CUT con el resto del rodeo de cría.

En muy pocos campos de cría la vaca vieja es separada y no recibe servicio antes de su salida del campo.

Agrovoz – La Voz del Interior