Por Ignacio Iriarte.
El comercio internacional de carne vacuna atraviesa un momento de fuerte expansión, con exportaciones que vienen de marcar un salto histórico y que en 2026 podrían volver a crecer. Con Brasil y Australia liderando los envíos y una demanda firme de China y Estados Unidos, los precios internacionales se sostienen en niveles elevados y el mercado global suma presión alcista.
El impulso principal proviene de Brasil y Australia, que en conjunto explican cerca del 45% de las exportaciones globales. Ambos países comenzaron el año con volúmenes récord de embarques, consolidando su rol como motores del mercado.
Las exportaciones mundiales de carne vacuna crecieron un millón de toneladas en 2024 y 600 mil toneladas adicionales en 2025, registrando un salto sin antecedentes; el USDA proyecta que en el 2026 se estabilizarían en el orden de los 13,6 millones de toneladas.
Pero estos pronósticos parece que se quedarán cortos una vez más. El año ha comenzado con embarques récord de Brasil y Australia, las “dos locomotoras mundiales”, que comprenden entre ambos el 45% de las exportaciones globales.