Por Ignacio Iriarte.
La carne vacuna atraviesa un escenario de creciente incertidumbre en el mercado internacional, luego de que China comenzó a limitar las compras provenientes de sus principales proveedores.
Brasil y Australia, los dos grandes beneficiarios –casi exclusivos– de la fuerte expansión de las exportaciones mundiales de carne vacuna de los años 2024 y 2025, ya han comenzado a sentir los efectos negativos de la cuotificación de las importaciones chinas.
Australia, por primera vez en 43 meses, en julio ve caer sus exportaciones con respecto al mismo mes del año anterior: en julio embarcó 144 mil toneladas, con una fuerte caída de las colocaciones en China, mercado donde ya ha agotado la cuota 2026.
A esta altura del año, también ha agotado la cuota asignada en Corea del Sur. Se prevé que las exportaciones australianas sigan cayendo en los próximos meses, para recuperarse en las últimas semanas del año, cuando se empiece a producir y exportar para la cuota China 2027.
Brasil, que al día de hoy ha cubierto el 90% de la cuota asignada en China (1,1 millones de toneladas anuales), está reduciendo el volumen exportado, que en julio fue de 228 mil toneladas, el volumen más bajo de los últimos 14 meses.
China, que en los últimos meses venía absorbiendo el 50% de las exportaciones brasileñas, ha impuesto a Brasil una cuota anual que se ubica 500 mil toneladas por debajo del volumen de carne que Brasil colocó en este mercado en el 2025, momento en que no existían limitaciones.