Desde sus trece años, cuando una gran inundación lo obligó a mudarse de la localidad de Pozo Borrado, en el norte de Santa Fe, a la ciudad de Rafaela, Darío Dell Erba nunca dejó de moverse y de buscar una vida mejor para él y los que lo rodean. Diez años después de aquella mudanza, en 1993, se casó y dio su primer paso en la producción agropecuaria recriando terneros ajenos en 68 hectáreas de la familia de su mujer. Con el tiempo pasó a ocupar ese campo con vacas de tambo y, lógicamente, le dieron ganas de ordeñarlas él…