Agricultura. Crece en el campo el uso de productos bio estimulantes
En una jornada para productores y técnicos realizada esta semana en el INTA Rafaela, se mostraron los resultados de los ensayos realizados con estos productos en distintas parcelas con soja. En diálogo con Campolitoral, el Ing. Agr. Sebastián Zuil (investigador en Eco fisiología vegetal de INTA Rafaela), remarcó la intención de mostrar dos estrategias frente a el estrés abiótico. "Pensando en un año tan seco y con tan alta temperatura (que realmente nos puso en un brete), nos obligó a pensar un poco más en la agronomía básica para analizar los grupos de madurez de soja sembrados, para que el período crítico esté en tal momento y escaparle al estrés". Según Zuil, a nivel de manejo existen dos herramientas: o le escapamos al estrés abiótico (térmico o hídrico); o lo toleramos.
"Hay algunas especies que lo toleran bien (como el sorgo), y hay otras que no lo toleran bien (como el caso del maíz). En el medio está la soja, que tiene una ventaja, y es la gran cantidad de variedades, que permiten ajustar muy bien el largo del ciclo. Y conociendo el largo del ciclo de cada uno de los cultivares (y los grupos de madurez), puedo planificar si voy a sembrar en noviembre, por ejemplo, para que el período crítico (que es donde no tiene que haber estrés ambiental), caiga por fuera de la condición ambiental estresante".
De ese modo, en la Experimental vienen sembrando muchos grupos de madurez, y los clasifican del 0 al 10. "Acá crecen del 3 al 8, en cuatro fechas de siembra. A partir de allí vemos dónde caen los distintos períodos críticos y podemos mapear o detectar cuál es el efecto per se de los estreses ambientales en cada grupo de madurez. Eso permite tener una herramienta práctica para un futuro año que venga Niña y que ya sabemos que va a venir complicado".
Un año particular
En este año el productor se encontró con un estrés ambiental muy severo, para lo cual los productos bioestimulantes permiten tolerar el estrés un poco más. "De esa forma, estamos abarcando las dos aristas: el escape mediante el manejo, y la tolerancia mediante los productos", resume.
Consultado sobre el primer aspecto, destaca que en la zona de Rafaela se han usado mucho los ciclos V largos o VI, que son los que mejor se han comportado en las fechas de siembra óptimas (del 15 de noviembre al 15 de diciembre), dependiendo si es un cultivo de primera o de segunda. "En la zona empezamos a cosechar los grupos III y IV, mientras que las V y VI las vamos a tener de acá a 10 días aproximadamente".
El aporte del agua
Cuando arrancaron la campaña, lo hicieron pensando en una Niña, pero luego se trató de una Niña "muy variable", con zonas donde hubo muy poco efecto (ya que ocurrieron dos o tres precipitaciones que salvaron la campaña), aunque a tan sólo 40 kilómetros, se perdieron lotes por falta de agua.
"Con esa perspectiva, se reservó agua en los perfiles; se arrancó la siembra con los perfiles bastante cargados. En diciembre llovió muy poco (muy por debajo de la media), justo cuando el cultivo ya estaba sembrado, pero este año el agua no fue el problema, sino las altas temperaturas. Tuvimos 20 días con temperaturas de 40 ° para arriba y una muy baja humedad ambiental. Eso generó un Déficit de Presión de Vapor (DPV), que implica una alta extracción de la humedad del suelo y de la planta, y generó condiciones de sequía absoluta, aún con agua en el perfil".
Es por eso que si bien las sojas no se ven tan estresadas, los maíces de primera fueron lo que mas lo sufrieron, ya que esa etapa de altas temperaturas le pegaron al cultivo en la etapa más crítica.
Nuevas herramientas
Mariano Brondi asesor técnico comercial de Stoller. Le destacó a este medio que se trata de la tercera jornada en la zona mostrando las herramientas para que los productores y los técnicos las puedan ver y sacar sus propias conclusiones.
"Tuvimos muchos problemas por estrés. Por eso trajimos las herramientas que tenemos para controlar las pérdidas de rendimiento, sobre todo de abortos en soja, de daños por temperatura y por fito toxicidad. Recomendamos el SETT para evitar abortos por estrés térmico en esta zona. Y en la línea para recuperación por estrés, STIMULATE y BIO FORGE. Se trata de dos bio estimulantes recuperadores reguladores de síntesis de etileno que se posicionan bajo cualquier circunstancia, y eso repercute de manera directa en los componentes de rendimiento de la planta".
Brondi reconoce que el uso de estos productos viene creciendo año a año, y los productores lo están incluyendo en la paleta de productos que usan en cada campaña. "Gracias a esto el productor logra un buen desarrollo del sistema radicular que permiten captar todos los nutrientes. Y enfocarse en los parámetros técnicos del cultivo, los factores del rendimiento que afectan los componentes fenológicos del rendimiento".
Cierre de ciclo
Por su parte, Rodrigo Merki (asesor técnico Regional de Stoller), destacó que arrancaron dando inicio a la campaña acompañando al productor durante todo el transcurso del cultivo, por lo que ahora están haciendo un cierre para que los productores vean las respuestas visuales a campo.
"Principalmente haciendo hincapié en los períodos reproductivos en soja (R2 a R3) para apuntar al principal componente del rendimiento, que es el número de granos. Hablamos de un producto específico y fisiológico que tenemos que se llama SETT, que es una combinación de promotores de crecimiento, un bio estimulante con tres hormonas, combinado con calcio y boro para ayudar a fijar flores y que esas flores nos permitan obtener más cantidad de vainas y así aumentar el número de granos en nuestro cultivo".
Para lo relacionado con el estrés, ocasionado por las variaciones drásticas de temperatura y por luminosidad, y para poder aprovechar para estimular el cultivo con un producto llamado BIO FORGE, único producto patentado que tiene como objetivo resolver las situaciones de estrés. Además, en la zona tenemos problemas de derivas de herbicidas por fito toxicidad que causan daño y merma en el rendimiento, lo que es una problemática que está en todos lados".
En consonancia con Brondi, Merki admite que la receptividad de los productores es cada vez más grande, "porque saben que con los manejos tradicionales les va a faltar un plus para llegar al rinde potencial".
Justamente por eso, apuntan a complementar el manejo desde el punto de vista fisiológico y nutricional con herramientas de alta eficiencia como son los fertilizantes foliares y los bio estimulantes en diferentes momentos del cultivo. "Desde el tratamiento de las semillas, en etapas vegetativas, y en etapas reproductivas", cerró.
Campolitoral – El Litoral (Santa Fe) – Federico Aguer