Agricultura. Tecnología, calidad y abastecimiento, las claves de una firma local para un crecimiento exponencial
Es tiempo de balances y el agro argentino tiene mucho para celebrar. No solo los productores cierran un muy buen año en materia de rendimientos y precios, también las compañías de insumos alcanzaron excelentes niveles de ventas que les permitieron invertir para seguir estando a la vanguardia en un sector altamente competitivo. Una de ellas es Tecnomyl, una firma muy joven de capitales totalmente nacionales, que año a año va creciendo en forma exponencial. “Con respecto a 2020, Tecnomyl creció en facturación un 70 por ciento y alcanzó ventas por aproximadamente 155 millones de dólares, y ese crecimiento en ventas se vuelca en inversiones. Sumamos tecnología, ampliamos la planta de producción y sumamos recursos humanos de excelencia”, sintetiza Gustavo Silva, gerente comercial de la empresa.
Hoy Tecnomyl cuenta con una planta de producción en Tierra del Fuego, las oficinas centrales recientemente inauguradas en la ciudad de Córdoba y una oficina comercial en la ciudad de Buenos Aires.
“Queremos que el productor argentino no solo nos tome como una compañía exitosa sino también como una organización valiosa y capaz de abastecerlos de los productos fitosanitarios necesarios”, remarca Silva.
La red y el portfolio
Este año Tecnomyl lanzó su red premium de distribución, que es la Red Austral, con el objetivo de llegar a todos los puntos del país en tiempo y forma.
“Somos líderes absolutos en el mercado de Atrazina granulada con nuestro producto Atramyl 90, único de clase toxicológica IV o banda verde, es decir, máxima seguridad toxicológica. Además nos consolidamos en otros productos, por su certeza en el abastecimiento, calidad y tecnología, ya que buscamos siempre formulaciones de bajo impacto ambiental y alta performance”, detalla Silva.
Luego agrega que la compañía tiene consolidada una línea de herbicidas no selectivos, como el caso de Helios Max, único glufosinato de amonio concentrado al 40%, y una línea de herbicidas selectivos, como Todym (cletodim), Haloxigen Max (haloxifop) y latifolicidas también imprescindibles para cultivos regionales, como maní y poroto, como Gesafen (fomesafen), Guerrer (Sulfentrazone) y Trench (Diclosulam). “Por otro lado, estamos introduciendo muy fuertemente nuestros insecticidas Benzomyl EMA y Plus (productos de alto volteo y residualidad) y fungicidas como Genesis Duo (Azoxistrobin & Ciproconazole) para enfermedades de fin de ciclo en soja o bien Roya en Maíz”, añade Silva.
Con la mira en el 2022, el gerente comercial asegura que el objetivo de la empresa es seguir invirtiendo en tecnología (productos más concentrados y con el menor impacto en el ambiente), ampliar la capacidad de planta para seguir abasteciendo a más productores argentinos e incorporar recurso humano capacitado.
Rural – Clarín