Congreso de Aapresid. De la ciencia al lote, un camino que se acorta cada vez más
En el XXVIII Congreso de aapresid, comenzó la semana pasada en forma virtual y continuará la siguiente, un grupo de científicas e innovadoras en biotecnología habló de la importancia de conocer profundamente sobre lo que se va a transferir en el agro. De la sala participó el ministro de producción de Santa Fe, Daniel Costamagna; la secretaria de Ciencia, Tecnología e innovación de ese ministerio, Marina Baima; la especialista en biotecnología vegetal de Conicet, Raquel Chan; la directora técnica de incuba, Roxana Páez; y Julia Roblet emprendedora del rubro.
las especialistas debatieron sobre la transferencia tecnológica y el acercamiento de la ciencia al lote en esa provincia. “Estamos convencidos de que la transferencia tecnológica es real y que las principales innovaciones se hacen uniendo la ciencia con los desafíos del territorio”, dijo Baima.
En tanto, Chan, quien es una de las diez científicas más destacadas de Latinoamérica, según la BBC por su descubrimiento del gen de resistencia a sequía en trigo (HB4), afirmó que todos los desarrollos parten de la ciencia básica del buen nivel.
“No hay dos ciencias, hay ciencia buena o no hay ciencia. lo demás es aplicación de la ciencia, y aquí es importante saber qué transferir”, apuntó. Durante su intervención, mencionó los desarrollos que tiene en marcha el instituto de agrobiotecnología del litoral (IAL).
“Estamos desarrollando transgénicos de maíz con tolerancia a tormentas a inundaciones. Gracias a un acuerdo con la provincia estamos avanzando en edición genética para obtener arroz y alfalfa adaptables a suelos salinos e inundables del norte de la provincia”, expuso. En este sentido, agregó que es clave el rol de las instituciones intermedias, de capturar valor de la ciencia básica y llevarlo a las empresas.
por otro lado, afirmó que más allá de las acciones de vinculación, es clave que el Estado acompañe financieramente de forma directa, pero también a través de, por ejemplo, descuentos impositivos, que incentiven a los inversores a que apoyen proyectos e inviertan en ciencia.
Tras escuchar los proyectos en los que trabaja el sector, el ministro Costamagna valoró la importancia de las mujeres en sus roles y las motivó a impulsar acciones para que la tecnología llegue a quien lo necesite en esa provincia.
Páez habló de los proyectos de incuba. “incubamos proyectos agroindustriales, apoyando las fases de desarrollo y escalado. También ofrecemos asistencia técnica a pymes. Entre los proyectos incubados se encuentran una empresa que valoriza lactosuero para hacer bioplásticos y una firma que apunta a desarrollar concentrados proteicos a base de soja, insumo que hoy se importa”, dijo.
En tanto, Roblet cofundadora de una start-up que desarrolla productos biotecnológicos para el agro, señaló que “hoy en el mundo se pierden y desperdician 1/3 de los alimentos, en especial las frutas y hortalizas. Nuestra start-up usa la biología sintética para diseñar moléculas especificas que permitan curar y prevenir enfermedades en cultivos intensivos”, afirmó.
Campo – La Nación