En la previa de la siembra de trigo, el mercado de insumos sigue muy complicado
“El mercado de fitosanitarios sigue tensionado; hay mucho menos oferta que a fines de 2021. Está todo carísimo en el mundo y la logística internacional sigue complicada: cuesta conseguir contenedores y los fletes siguen muy caros, lo que se combina con las restricciones domésticas que impone el Gobierno para importar”, afirma Enrique Bayá Casal, titular de la agronomía homónima. “La baja de precio de las drogas técnicas de los agroquímicos, por la gradual normalización de la oferta china, todavía no se ve y la suba de las commodities de los últimos días la va a hacer más lenta”, agrega.
“Hacia adelante, la oferta va a seguir siendo ajustada, con perspectivas de precios firmes. Solo podría cambiar este comportamiento una reducción importante en los valores de los granos o el cese rápido del conflicto bélico Rusia-Ucrania”, proyecta Bayá Casal.
Dentro del mercado de insumos agrícolas, la mejor situación se da con los herbicidas, insecticidas y con los fungicidas. Si bien los precios aumentaron, se pueden comprar casi normalmente todos los productos con los medios tradicionales de pago (tarjetas Agro, cheques a 30 días, canjes, etcétera).
Fertilizantes
“Veníamos de muchos años con existencias holgadas de todos los insumos agrícolas; esto se acabó y va a tardar años en volver, con lo que el abastecimiento temprano parecería ser un camino correcto si se tiene en cuenta, además, que la última suba de los granos mejoró la relación insumo/producto”, aconseja Bayá Casal.
Los fertilizantes son los insumos más afectados por la guerra. China dejó de exportar volúmenes significativos para orientarlos al uso interno. Mientras, Rusia –proveedor importante de fósforo– vende por cuotas.
Los primeros días luego del conflicto desapareció la oferta, a partir de principios de marzo empezó a aparecer algo y hoy se manejan valores de US$1400 por tonelada para el fosfato monoamónico y 1200 para la urea. Solo se venden cantidades chicas a medida que los oferentes pueden reponer la mercadería. Hay más demanda que oferta.
El fósforo ya venía firme y es muy difícil que baje mientras se mantenga la situación actual porque lo manejan pocos operadores. De urea hay más oferentes mundiales, si cambiara alguna variable, el impacto en precios sería más rápido y los envíos se podrían pactar desde Bolivia, México o desde Estados Unidos.
Campo – La Nación – Carlos Marin Moreno